
CANCÚN, Q. ROO. – La crisis por el desabasto de agua potable en el norte del estado ha tomado un nuevo giro. La empresa concesionaria Aguakan emitió un posicionamiento oficial este 20 de febrero, atribuyendo la falta de suministro a constantes interrupciones y variaciones de voltaje en el servicio eléctrico proporcionado por la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
Dependencia eléctrica La operadora explicó que toda la infraestructura hidráulica —desde los pozos de extracción hasta los cárcamos y plantas potabilizadoras— depende al 100 % de un flujo eléctrico estable. Cada vez que ocurre un «apagón» o una variación de voltaje, las bombas se detienen por seguridad, lo que interrumpe la producción y vacía las líneas de conducción, tardando horas (o incluso días) en recuperar la presión adecuada en las tuberías.
Silencio de la CFE A pesar de las afectaciones reportadas en diversas colonias y fraccionamientos de Cancún e Isla Mujeres, la CFE no ha emitido un informe que detalle las causas de estas fallas en la red eléctrica regional. Mientras tanto, miles de usuarios continúan padeciendo cortes prolongados y baja presión, quedando atrapados en medio de la falta de coordinación entre ambas instancias de servicio.











