
WASHINGTON / CIUDAD DE MÉXICO. – La confirmación de la muerte de Nemesio Oseguera en un operativo militar el pasado domingo ha obligado a las agencias estadounidenses a actualizar sus prioridades. Con la desaparición del líder del CJNG, la DEA y el FBI dirigen ahora sus recursos hacia figuras que representan la nueva cara del crimen organizado: estructuras menos centralizadas, pero altamente tecnificadas en la producción de fentanilo y cocaína.
Los nuevos rostros en la cima
Tras la salida de «El Mencho», la lista de la DEA es encabezada por Yulian Archaga («El Porky»), líder de la MS-13 en Honduras. Sin embargo, el foco principal sigue sobre el Cártel de Sinaloa. Iván Archivaldo Guzmán Salazar, hijo de «El Chapo», se perfila como el objetivo de mayor peso debido a su control sobre las cadenas de suministro de precursores químicos.

Hacia un liderazgo resiliente
Expertos como Ray Donovan, exjefe de la DEA, advierten que el mundo del narco se aleja de los «capos todopoderosos». Hoy, el poder se fragmenta en figuras como «El Chapo Isidro» (FBI), el uruguayo Sebastián Marset (Europa/Sudamérica) o el colombiano Wilver Villegas-Palomino (ELN). La caída de Oseguera no detiene el tráfico, sino que acelera la transición hacia un modelo de «redes interconectadas» más difíciles de desarticular.
Los 5 Fugitivos Clave (Post-Mencho)
| Fugitivo | Organización | Recompensa (USD) | Especialidad |
| Iván Archivaldo Guzmán | Cártel de Sinaloa | $10 Millones | Fentanilo y logística |
| Yulian Archaga | MS-13 (Honduras) | $5 Millones | Narcotráfico y sicariato |
| Fausto Meza Flores | Los Meza Flores | $5 Millones | Metanfetaminas y cocaína |
| Sebastián Marset | Conexión Europea | $2 Millones | Lavado y cocaína |
| Wilver Villegas-Palomino | ELN (Colombia) | $5 Millones | Narcoterrorismo |














