Redacción Macronews.- En Quintana Roo, seis de cada diez jóvenes que han vivido situaciones de violencia presentan mayor vulnerabilidad al consumo de drogas, de acuerdo con especialistas y análisis realizados en programas de prevención y atención a las adicciones en la entidad.
El fenómeno refleja una estrecha relación entre entornos violentos, problemas emocionales y el riesgo de iniciar el consumo de sustancias, lo que ha encendido las alertas entre autoridades, organizaciones civiles y especialistas en salud mental.
Violencia y factores sociales influyen en el consumo
Expertos señalan que los jóvenes que han enfrentado violencia familiar, escolar o comunitaria suelen presentar mayores niveles de estrés, ansiedad y depresión, factores que incrementan la probabilidad de recurrir a sustancias ilícitas como una forma de escape o afrontamiento.
Ante esta situación, diversas instituciones han reforzado programas de prevención, orientación psicológica y actividades comunitarias, dirigidos principalmente a adolescentes y jóvenes que viven en contextos de riesgo.
Las autoridades también destacan la importancia de fortalecer el entorno familiar, promover la educación emocional y ampliar los servicios de atención psicológica, con el objetivo de reducir los factores que influyen en el inicio del consumo de drogas.
Especialistas advierten que la intervención temprana es clave para evitar que los jóvenes desarrollen problemas de adicción o dependencia, por lo que reiteran el llamado a padres, docentes y autoridades a trabajar de manera conjunta en la detección y atención oportuna de estos casos.






















