Aguakan hizo una vez más de las suyas al cortar el servicio del agua desde el miércoles pasado en la región 90 sin avisar y ni siquiera dar una fecha para que sea restablecido. Es común en esta zona que cada quincena haya uno o dos días sin el vital líquido sin previo anuncio de la compañía, pero ahora llevan más de una semana en esta situación complicada para miles de familias.
Lo peor es la «atención» de los empleados, quienes con lujo de prepotencia no hacen caso de las protestas. Además, según denunciaron dos vecinos de nombres Adrián y Serafín, antes pagaban en promedio de 60 a 70 pesos, en tanto que actualmente el costo se incrementó y llegó hasta los 160 pesos mensuales.
La cereza en el pastel está en las oficinas del Ministerio Público en el lugar, que por increíble que parezca sí tiene agua, por lo que algunos vecinos llevan su cubeta y piden un poco de solidaridad a los funcionarios.
Fue el miércoles 15 cuando las llaves del agua de los vecinos se abrieron para que saliera aire solamente. Desde ese entonces, decenas de personas han ido a quejarse a las oficinas de Aguakan, sin que el personal de esta empresa extranjera les dé una explicación convincente y mucho menos darle una fecha de reanudación del servicio.
En todo este tiempo, los niños junto con sus padres van a casas de amigos y familiares para pedirles el favor de utilizar su regadera y baño. Por si fuera poco, las pipas que en este tipo de ocasiones hacen su «agosto» no han aparecido para dotar del vital líquido a la comunidad.
«Para ahorrar energía utilizamos la palangana para sacar el agua y dejamos la bomba, pero ni así disminuye la tarifa. Eso no nos importa porque siempre hemos pagado puntualmente y no nos molestamos por el incremento del pago, pero sí que nos corten el servicio sin avisarnos y principalmente tantos días», reclamó don Adrián.
Por su parte don Serafín narró cuando fue a protestar a la sede de Aguakan; Fui y me dijeron que me convenía hacer una cisterna o un tinaco y así podría resolver el problema. Ellos creen que con el salario mínimo que ganamos nos va a alcanzar para hacer eso.
(FUENTE QUEQUI)






