ALERTA SANITARIA: EL 40% DE LA POBLACIÓN DESCONOCE QUE EL COLESTEROL ALTO ES UN FACTOR DE RIESGO CARDIOVASCULAR SILENCIOSO
Redacción Macronews.- En el marco de las recientes campañas de salud pública de 2026, especialistas médicos han emitido una alerta sobre el manejo de los lípidos en la sangre, subrayando que el colesterol es una sustancia grasa esencial presente en todas las células, pero cuyo exceso se convierte en una amenaza crítica. Datos epidemiológicos recientes sugieren que una proporción significativa de adultos mantiene índices superiores a los 200 mg/dL recomendados, lo que incrementa exponencialmente el riesgo de desarrollar depósitos en las arterias vitales. Este bloqueo del flujo sanguíneo, si no se detecta a tiempo mediante análisis de rutina, puede derivar en eventos cardiovasculares graves, los cuales representan una de las principales causas de mortalidad a nivel global.
El organismo humano requiere niveles controlados de colesterol para funciones biológicas fundamentales, tales como la síntesis de hormonas, la producción de vitamina D y la creación de sustancias que facilitan la digestión de alimentos. Sin embargo, el estilo de vida contemporáneo ha desplazado la selección de nutrientes hacia opciones basadas en la apetencia inmediata en lugar de la necesidad fisiológica. La distinción entre las lipoproteínas de alta densidad (colesterol «bueno») y las de baja densidad (colesterol «malo») es vital; mientras las primeras ayudan a eliminar el exceso de grasa de las arterias, las segundas facilitan su acumulación.
Expertos en nutrición y salud recalcan que la concienciación es la herramienta más eficaz para revertir las estadísticas de hipercolesterolemia. Se recomienda establecer un régimen alimenticio preventivo que priorice grasas insaturadas y fibra, además de realizar exámenes de perfil lipídico al menos una vez al año. La medicina preventiva insiste en que el monitoreo constante de los niveles de triglicéridos y colesterol, acompañado de una supervisión médica estrecha, es el único camino para garantizar que estas grasas cumplan su función vital sin comprometer la integridad del sistema circulatorio.

















