La propuesta hecha sobre el aumento de la tarifa era un acuerdo que se había dado desde el año pasado, donde Sintra le pedía a los chóferes que con base a la seguridad de los ciudadanos deberían tener un botón de pánico y un localizador GPS para cada urvan, una vez que cumplieran este acuerdo, Sintra aprobaría el aumento de tarifa.

Sim embargo se hizo todo lo contrario y el aumento se dio, pero los estatutos de seguridad que Sintra marcaba para cada unidad no se cumplieron.
Las empresas como: Turicún, Autocar y Maya caribe, mencionaron que es un proceso largo el reparar cada unidad y adaptarlo al protocolo de seguridad que Sintra les pide, sin embargo el aumento se hizo ahora para que puedan comenzar con esos requerimientos, este aumento se venía dando desde al año pasado pero prefirieron implementarlo al inicio del 2018.
Dichas empresas no se niegan a las mejoras de las unidades ya que su prioridad como empresa de transporte público es ver por el bienestar de los pasajeros y a su vez brindarles un buen servicio a los ciudadanos, afirmó uno de los supervisores de la empresa Turicún.
Lo primero que se quiere comenzar a reparar son los aires acondicionados de las unidades, en este caso de las urvans, posteriormente los asientos y de ahí activar todo el protocolo de seguridad que les pide Sintra.
El Secretario de la SINTRA, Jorge Portilla Manica, declaró que dicha alza en la tarifa se había autorizado en la administración pasada, pero se detuvo lo más que se pudo para no afectar la economía de los usuarios.
Aseveró que el aumento va de la mano con la mejora del transporte y de igual forma se condicionó y marcó un plazo a los transportistas para equipar sus unidades, con tecnología GPS; el motivo de aplicar esta medida contribuye a la seguridad y orden en el transporte de los usuarios, permitiendo el monitoreo de las unidades y observar que cumplan con sus rutas, verificar las velocidades en las que se manejan y observar los horarios y arribos en las paradas.

















