Redacción Macronews.- Cancún enfrenta una crisis ambiental silenciosa: al menos 77 cenotes urbanos sobreviven entre basura, contaminación y falta de atención, en medio del acelerado crecimiento de la ciudad, donde estos ecosistemas han quedado atrapados dentro de la mancha urbana.
Cenotes urbanos, en abandono pese a programas de limpieza
De acuerdo con el Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY), en Cancún se han identificado 77 cenotes dentro de zonas urbanizadas. Sin embargo, solo alrededor de 40 han sido intervenidos desde 2024 mediante programas de rescate y limpieza impulsados por el Ayuntamiento de Benito Juárez.
A pesar de estas acciones, en las que se han retirado más de 30 toneladas de residuos, especialistas advierten que los esfuerzos son insuficientes frente al ritmo de urbanización y la falta de cultura ambiental.
Denuncian contaminación en cenotes de zonas habitacionales
Uno de los casos más visibles se ubica sobre la avenida Chichén Itzá, en la Supermanzana 60, donde un cenote con caverna permanece oculto entre desechos a un costado de un domo deportivo. Vecinos aseguran que las autoridades solo realizan limpiezas superficiales, sin intervenir el interior del cuerpo de agua.
“Hace años que no entran a la cueva para limpiar el cenote”, señalaron habitantes de la zona, quienes han realizado múltiples reportes sin obtener soluciones de fondo.
Riesgo ambiental y sanitario en aumento
Estos ecosistemas cumplen funciones clave como reguladores térmicos, captadores de agua pluvial y hábitat de diversas especies. Sin embargo, su cercanía con zonas habitacionales los ha convertido en puntos vulnerables.
En algunos casos, los cenotes han sido utilizados como basureros clandestinos, lo que ha provocado contaminación del manto acuífero y la generación de focos de infección.
En la Región 230, por ejemplo, habitantes denunciaron que un cenote ha sido rellenado con basura durante décadas y actualmente recibe descargas de aguas negras, lo que ha generado malos olores y afectaciones a la salud, como infecciones en la piel.
Urbanización agrava el problema
Otro punto crítico se localiza en el fraccionamiento Galaxias Itzales, en la Supermanzana 529, donde una calle presenta hundimientos desde hace más de 20 años debido a la presencia de un cenote subterráneo.
Vecinos acusan que desarrolladoras construyeron sin advertir sobre la fragilidad del terreno, lo que ha derivado en problemas estructurales persistentes.
Especialistas como el biólogo José Manuel González han señalado que, aunque existen programas de saneamiento desde 2019, estos no han logrado frenar el deterioro de los cenotes, que además mantienen conexión con ríos subterráneos, lo que amplifica el impacto ambiental.
Llamado urgente a acciones integrales
Ante este panorama, ciudadanos y expertos coinciden en la necesidad de implementar estrategias más profundas que incluyan limpieza integral, vigilancia permanente y educación ambiental.
Sin estas medidas, advierten, los cenotes urbanos de Cancún —considerados patrimonio natural y pieza clave del equilibrio ecológico— podrían seguir deteriorándose hasta desaparecer.






















