MÉXICO ENFRENTA PRESIÓN HISTÓRICA DE EE. UU.: AMENAZAS ARANCELARIAS Y 0% DE PROBABILIDAD DE INTERVENCIÓN MILITAR UNILATERAL
Redacción Macronews.- En el transcurso del primer año del nuevo mandato de Donald Trump, la relación bilateral entre México y Estados Unidos ha alcanzado niveles de tensión sin precedentes, marcados por una estrategia de presión multidimensional que abarca la migración, la seguridad y el comercio. Bajo el amparo de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA), el Ejecutivo estadounidense ha declarado una «emergencia nacional» para justificar la imposición de aranceles a la mayoría de las exportaciones mexicanas, vinculando directamente la política comercial con el flujo de fentanilo y la inmigración ilegal. A pesar de que la retórica de Washington ha escalado al catalogar a los cárteles mexicanos como grupos terroristas, analistas y expertos coinciden en que la posibilidad de una incursión militar unilateral es prácticamente nula debido a la profunda integración económica entre ambas naciones.
La administración de la presidenta Claudia Sheinbaum ha respondido a este escenario mediante un viraje estratégico en materia de seguridad, abandonando la política de «abrazos no balazos» por un enfoque de combate frontal y cooperación estrecha. Estas acciones han incluido la entrega de objetivos prioritarios del narcotráfico y la implementación de deportaciones masivas de migrantes hacia sus países de origen. Según Gabriela de la Paz, investigadora del Tecnológico de Monterrey, esta contención busca mitigar el discurso de Trump, quien ahora sostiene que la seguridad interna de México impacta directamente en el territorio estadounidense, elevando el fentanilo a la categoría de «arma de destrucción masiva» como herramienta de presión diplomática.
La interdependencia económica como escudo diplomático
Pese al clima de hostilidad discursiva, el peso de México como el principal socio comercial de Estados Unidos actúa como un freno natural ante cualquier intento de acción militar. Políticos republicanos y sectores empresariales han manifestado su rechazo a las medidas extremas, reconociendo que la economía de EE. UU. depende intrínsecamente de los millones de trabajadores mexicanos y del flujo de importaciones del vecino del sur. Por ello, la estrategia de Sheinbaum se ha centrado en el diálogo y la diplomacia, una postura que ha recibido el respaldo de diversos líderes mundiales al considerar que la vecindad obliga a una cooperación pragmática sobre la confrontación armada.

















