Tras la tipificación del grooming como delito en el Código Penal del estado, ahora corresponde capacitar a las policías y ministerios públicos en su combate.

Tras la aprobación por la XV Legislatura, el pasado viernes, de la iniciativa para tipicar como delito el “grooming” o acoso cibernético en el Código Penal de Quintana Roo, se tendrá que capacitar a los ministerios públicos y la policía para que puedan perseguir esta falta de modo eficaz, además de que se tendrá que implementar una policía cibernética en el estado.
De acuerdo con la iniciativa, quien cometa el delito de grooming podrá ser castigado con prisión de tres a diez años y de mil a tres mil días de salario mínimo multa, sin perjuicio de las penas correspondientes a los delitos en su caso cometidos.
“Lo que sigue es que las instituciones tengan la capacidad de perseguir este delito, que no se quede en letra muerta, pues en los ministerios públicos no hay la capacitación adecuada y ni siquiera existen los policías cibernéticos, por eso estamos trabajando con el gobierno del estado para crear divisiones cibernéticas tanto en la Secretaría de Seguridad Pública del Estado como en la Fiscalía”, señaló Marco Erosa Cárdenas, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Electrónica de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información (Canieti (http://www.canieti.com.mx/Inicio.aspx)).
La iniciativa, hecha por la diputada Candy Ayuso, presidentade la Comisión de Educación, Ciencia y Tecnología, puntualiza que el grooming se tipicará como un delito contra la libertad y seguridad sexual en menores en la red, generalmente registrada en redes sociales.
“El problema es complejo, porque aunque se promulgan leyes locales el tema es que se trata de delitos internacionales que pueden ser cometidos desde sitios lejanos como París, la Ciudad de México o Guatemala, no es necesario que el agresor y la víctima están en el mismo lugar, lo que hace más difícil penalizar este tipo de conductas y perseguir e identicar al delincuente”, explicó
Erosa Cárdenas.
El experto señala que al tipicar este delito se está tutelando jurídicamente la protección a los datos personales del menor, para así reducir o evitar la probable consecuencia de un segundo delito que podría ser la violación, el abuso sexual, estupro, acoso sexual,
hostigamiento o aprovechamiento sexual, que suelen ser el objetivo final del acosador.
“En temas de seguridad es importante la prevención y es donde nos faltan muchísimas medidas en general, en particular en temas de tecnología y su uso como posibles medios para cometer delitos, pues no sabemos los riesgos a los que estamos expuestos nosotros o nuestros hijos. Por eso es importante la difusión como medida la prevención, para que la gente conozca los riesgos que hay al navegar en internet.
De acuerdo con el estudio presentado por la diputada, las víctimas de grooming desarrollan un cambio de personalidad por el trauma producido, que puede llevar a conductas destructivas, un empeoramiento del nivel escolar y hasta depresión.
Fuente: Luces del Siglo




















