TRANSICIÓN BIOLÓGICA Y SALUD FEMENINA: MENOPAUSIA ELEVA HASTA UN 5% ANUAL LA PÉRDIDA DE DENSIDAD ÓSEA EN MUJERES
Redacción Macronews.- La menopausia, un proceso biológico natural que marca el fin de la etapa reproductiva, se manifiesta habitualmente entre los 45 y 55 años de edad, transformando de manera profunda la fisiología femenina. Este periodo, confirmado tras 12 meses consecutivos de amenorrea, conlleva una drástica reducción en la producción de estrógeno y progesterona, lo que desencadena una serie de adaptaciones sistémicas. Según informes clínicos recientes, el impacto en el sistema esquelético es uno de los más críticos, registrándose una pérdida de masa ósea de entre el 3% y el 5% anual durante los primeros años de la postmenopausia, lo que incrementa exponencialmente el riesgo de osteoporosis y fracturas de cadera o columna.
Más allá del sistema óseo, el reajuste hormonal afecta de manera notable al sistema termorregulador y metabólico. Se estima que más del 80% de las mujeres experimentan sofocos y sudores nocturnos debido a una mayor sensibilidad del hipotálamo ante el descenso estrogénico. Asimismo, se observa una redistribución característica de la composición corporal: el tejido adiposo migra de las extremidades inferiores hacia el área abdominal. Este aumento de la grasa visceral no es meramente estético, ya que está vinculado a una mayor incidencia de resistencia a la insulina y enfermedades cardiovasculares, factores que se posicionan como la principal causa de morbilidad en esta etapa de la vida.
En el ámbito dermatológico y genitourinario, la disminución del colágeno provoca que la piel pierda elasticidad, mientras que la atrofia vulvovaginal afecta la salud sexual de una parte considerable de la población femenina. Por otro lado, la salud cognitiva también presenta desafíos; la denominada «niebla mental» y las fluctuaciones en el estado de ánimo son reportadas con frecuencia, exacerbadas muchas veces por la interrupción del sueño. Ante este panorama, los especialistas enfatizan la importancia de una gestión médica proactiva y el autocuidado integral para garantizar que esta transición se convierta en una etapa de empoderamiento y bienestar duradero.




















