La estrategia del ex gobernador quintanarroense responde a que cuenta con una suspensión que impide ejecutar la orden de
aprehensión en su contra por lavado de dinero que obtuvo la Procuraduría General de la República (PGR).

El ex mandatario de Quintana Roo, Roberto Borge Angulo, no quiere enfrentar a la justicia del estado que gobernó y prefirió, una vez que se consume su extradición de Panamá, responder a los cargos por lavado que le imputó un juez federal en el Estado de México.
La estrategia del ex gobernador quintanarroense responde a que cuenta con una suspensión que impide ejecutar la orden de aprehensión en su contra por lavado de dinero que obtuvo la Procuraduría General de la República (PGR).
En cambio, no cuenta con amparos que lo protejan de órdenes de aprehensión por tres delitos del fuero común que le imputa la Fiscalía General del Estado. Mediante un escrito, Borge solicitó ser puesto a disposición del juez federal que ordenó su arresto por lavado de dinero y no ante los órganos jurisdiccionales de su estado que también emitieron mandatos de captura por delitos del fuero común.
Un día después de que la Corte Suprema de Panamá le negara en forma definitiva todos sus recursos legales contra la extradición, presentó un escrito con su petición ante Enrique Beltrán Santés, Juez de Control del Centro de Justicia Penal Federal del Estado de México, en Nezahualcóyotl.
En el texto, Borge dice que su deseo es esclarecer los hechos investigados y demostrar su inocencia, aseguran
fuentes allegadas al caso.
Por motivos de seguridad expresó que su voluntad es enfrentar en un primer momento a la justicia federal, no obstante que cuenta con una suspensión que impide ejecutar la orden de aprehensión por lavado de dinero que obtuvo la PGR.
Concretamente, pide que al llegar a México la PGR lo traslade ante el juez Beltrán, el mismo que ordenó su aprehensión por lavado, con la que se gestionó el primer trámite de extradición.
En caso de ser llevado ante el juzgado de control federal se le fijará fecha y hora para llevar la audiencia inicial del procedimiento y al concluir la misma no será internado en el Penal de Neza Bordo. Pero Borge Angulo corre el riesgo de ser privado de la libertad por las tres órdenes de aprehensión giradas por un juez de control del fuero común.
Fuente: Luces del Siglo




















