CANCÚN | La Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (Catem) Quintana Roo, liderada por Juvenal Reyes Marrufo opera como lo hace a nivel nacional el diputado federal Pedro Haces: las denuncias de extorsión disfrazadas de cuotas o convenios se repiten en los 11 municipios del estado donde dicen tener más de 22 mil agremiados; señalamientos de corrupción y turbios nexos con el crimen organizado pesan sobre el líder sindical arropado por Morena.
“Ya tenemos cerca de 22 mil en Quintana Roo, con presencia en los 11 municipios, a nivel nacional somos más de un millón de agremiados. Nosotros como confederación, aglutinamos; el sindicato no puede aglutinar otros sindicatos, nosotros como confederación sí podemos; cualquier sindicato que quiera agregarse a la confederación, puede hacerlo, se realizan las negociaciones. Obviamente, antes que nada, tienen que tener la misma visión, el mismo objetivo y a partir de ese punto se realizan negociaciones y acuerdos, donde el sindicato forma parte de la CATEM; por ejemplo, puede ser un sindicato de amas de llaves, en el ámbito hotelero; puede ser un sindicato de construcción o de diversas cosas, hay muchos rubros”, presumió durante una entrevista el polémico líder estatal donde afirmó: “En Quintana Roo en su mayoría son de hotelería y de construcción”.
La semana pasada su jefe Pedro Haces, Diputado Federal de Morena y la CATEM fueron denunciados por las cámaras empresariales de la Región Lagunera de extorsiones y agresiones en complicidad con el crimen organizado.

La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo indicó que las denuncias se están atendiendo, independientemente de quién sea. “Como sea se tiene que hacer la investigación y tiene que llevar la carpeta de investigación si se encuentran las pruebas a una acción de la autoridad a partir de la definición de un Juez. O sea, se tiene que cumplir la ley”.
“Hay que investigar, que realmente lo que se dice es cierto y una vez que se investiga se ve si hay un delito, tiene que atenderse. Aquí no protegemos a nadie. Si hay delito, hay delito”, comentó la Presidenta en su habitual conferencia de prensa mañanera.
Haces Barba se ha convertido en un personaje incómodo dentro de Morena y de su bancada en San Lázaro, la cual integra como mano derecha de su amigo, Ricardo Monreal Ávila.
Los empresarios señalan que el cobro de piso está disfrazado de cuotas sindicales, acompañado de amenazas, agresiones e intimidaciones para quienes se niegan a pagar.
Los mecanismos señalados incluyen cargos por transporte de materiales, movilización de ganado y desvío de agua. Ya antes, miembros de la CATEM en Oaxaca habían sido denunciados por recurrir a la violencia para disputar a otros grupos el control de la distribución de materiales de construcción.
Lo que hace peculiar el caso de la CATEM no es el uso de la violencia y la intimidación como mecanismos para extraer rentas y acaparar negocios. Lo distintivo es la capacidad que ha mostrado su secretario general, el acaudalado diputado Haces Barba, para afianzar relaciones políticas al más alto nivel.
Haces Barba no sólo ha sido descrito como el ‘brazo derecho’ del mismísimo Ricardo Monreal, sino que se ha convertido, por cuenta propia, en una de las figuras mejor conectadas de la ‘4T’. Este cobijo político, sumado a la ostentosa fortuna personal de Haces, abonan a fortalecer la percepción de que la CATEM es intocable.
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Pedro Haces Barba, hizo gala del doble discurso y de intenciones. Inicialmente, el coordinador de operación política de los diputados de Morena, dijo estar de acuerdo con la Presidenta en que se investiguen las denuncias de extorsión en contra de su sindicato, para de inmediato comenzar a repartir culpas a terceros. Trató de convertir un tema laboral y de seguridad, en grilla política.
Alegó denuncias falsas de agresión y extorsión en complicidad con el crimen organizado en los estados de Coahuila y Durango. Algo que podría generar el beneficio de la duda, sino fuera porque en Oaxaca, Veracruz, Querétaro y Chihuahua también pesan denuncias similares contra la CATEM.

El 4 de diciembre de 2024, en el hotel The Sens Cancún, ubicado en la zona hotelera de Cancún, se llevó a cabo la toma de protesta del Comité Ejecutivo Estatal de la CATEM, un evento que contó con la presencia de autoridades y líderes sindicales, Juvenal Reyes Marrufo fue ungido líder estatal. Fue recomendado por el “Niño Verde” Jorge Emilio González Martínez y llevado de la mano por el fallecido empresario radiofónico Luis Alegre Salazar.
Entre los asistentes estaba la gobernadora Mara Lezama, el secretario general nacional de CATEM, Pedro Haces Barba, quien lideró la ceremonia, reafirmando su compromiso con los trabajadores del país y destacando la importancia de la unidad sindical para enfrentar los retos actuales del mercado laboral.
El evento fue un punto de encuentro para los 32 delegados de las entidades federativas, quienes se reunieron para respaldar la consolidación del nuevo comité. Además, asistieron los presidentes municipales de Benito Juárez, Ana Patricia Peralta; Isla Mujeres, Atenea Gómez Ricalde; Puerto Morelos, Blanca Merari Tziu, y Tulum, Diego Castañón.
Durante su intervención, Reyes Marrufo expresó su firme compromiso de seguir trabajando en favor del crecimiento de Quintana Roo, fortaleciendo a los trabajadores y fomentando el desarrollo del estado. “Con un renovado liderazgo, el nuevo comité estatal busca continuar impulsando la productividad y el bienestar de los trabajadores en la región, con el apoyo decidido de las autoridades locales y federales”.
La vida pública y laboral de Juvenal esta plagada de hechos de violencia y corrupción. A inicios de octubre de 2016, Juvenal Reyes Marrufo, en ese entonces director de Tránsito de Benito Juárez, encañonó con su arma al director de Turismo, Frank López Reyes, por lo que fue cesado fulminante de la Corporación, quedando de forma interina, Rodrigo Alcazar.
El incidente fue el 9 de septiembre de ese año cuando varios funcionarios, empresarios y amigos, despedían al gobierno municipal de Paul Carrillo de Cáceres con un festejo en un salón de fiestas en la avenida Huayacán. Varias horas después y ya visiblemente ebrio, el director de Tránsito comenzó a discutir con Frank López Reyes, quien optó por retirarse del evento, en compañía de un amigo notario público. Sin embargo, Juvenal Reyes lo persiguió en su vehículo y le dio alcance en el kilómetro cero de Cancún, donde le cerró el paso, descendió del vehículo y encañonó con su pistola para insultarlo y amenazarlo.
El hecho en contra del hijo del entonces secretario de Gobierno, Francisco López Mena, fue atestiguado por varios altos funcionarios y mandos policiacos, pero no había trascendido a la opinión pública hasta que un medio lo dio a conocer. Juvenal estuvo en ese cargo de 2013 a 2016.

Juvenal Reyes Marrufo forma parte de quien es parte de las filas del PVEM, acababa de ser ratificado en el cargo por la nueva administración municipal de Remberto Estrada, quien señaló que, “aunque desconocía de fondo esta situación, no permitirá a ningún funcionario de su administración conducirse de forma irregular, pues lo que se busca es trabajar der forma honesta, transparente y dando resultados”.
Pese a todos los testimonios en su contra y que afirmaban lo sucedido, Reyes Marrufo insistió ante el alcalde que él no había amenazado de muerte al director de Turismo, pues dijo que los unía una “amistad de muchos años atrás” y que incluso tenían proyectos de trabajo en común. Finalmente fue expulsado de la Corporación.
Antes de su estancia en la Dirección de Tránsito, Juvenal Reyes fue director del Centro de Retención Municipal (el llamado “Torito” de 2012 a 2013), del que fue destituido en medio de acusaciones de corrupción y de abuso contra los detenidos. Previamente fue director de la Cárcel de Cancún, en el trienio de Gregorio Sánchez Martínez, donde publicaciones de la época aseguran que tenía pactos con el grupo delincuencial de Los Zetas.
Las crónicas de la época refieren que por la noches sicarios de esta organización salían de la cárcel para cometer ejecuciones, levantones, y que incluso, miembros de otras organizaciones criminales fueron asesinados y enterrados en terrenos de la cárcel de Cancún donde despachó de 2008 a 2011, cuando era Gregorio Sánchez el presidente municipal.
Otro incidente que marca su ostentosa vida y manera de conducirse fue pública en julio del 2020 cuando elementos de la Policía Quintana Roo detuvieron a tres venezolanos integrantes de una banda de ladrones; horas antes robaron en la Supermanzama 308 un reloj Rolex a Juvenal Reyes valuado en un millón de pesos. Fueron detenidos en un domicilio de la Supermanzana 60, donde se incautaron otros relojes de alta gama, drogas, autos, motocicletas y armas.
Hoy, Juvenal Reyes Marrufo es el todo poderoso de la nueva mafia sindican que está al servicio de Morena. Las denuncias pública y en redes sociales aseguran que bajo su protección, operadores sin licencia y sin experiencia manejaron maquinaria pesada en obras del Tren Maya.

“La corrupción y negligencia dentro del sindicato CATEM, dirigido por Juvenal Reyes Marrufo, ha convertido las carreteras de Quintana Roo en zonas de alto riesgo”. Su descarado tráfico de influencias permite que operadores sin licencia ni experiencia conduzcan maquinaria pesada, causando tragedias que podrían haberse evitado.
La más reciente ocurrió en Puerto Morelos, donde un menor de 17 años, contratado de manera ilegal, desató un baño de sangre en la carretera Cancún-Puerto Morelos.
“Sin embargo, lo más indignante es que CATEM y sus líderes se sienten intocables, protegidos por sus contratos con el Tren Maya, una de las obras más ambiciosas del gobierno federal”. La organización sindical ha logrado insertarse en este megaproyecto, dándoles un manto de impunidad que los hace actuar como si estuvieran por encima de la ley. Se lee en un post que circuló profusamente cuando un operador afiliado a CATEM atropelló y mató a una mujer en Cancún debido a su negligencia al volante.
El caso quedó impune y, como si nada hubiera pasado, el sindicato continuó operando con su misma política de reclutar conductores sin preparación, ignorando por completo la seguridad vial.
Otro más: José del Carmen, un joven de 17 años que, sin licencia ni experiencia, fue puesto al volante de un volquete cargado con asfalto hirviendo. El resultado: un muerto, nueve heridos y una escena de terror en la carretera Cancún-Puerto Morelos.
La víctima mortal, Jorge Luis Ramos Marroquín, quedó destrozado dentro de su camioneta, mientras que Elise Cafee, de 46 años, sufrió quemaduras en el 70% de su cuerpo al ser alcanzada por el asfalto caliente. Todo quedó en la impunidad.
CATEM con Reyes Marrufo, logró ser parte de de los proyectos multimillonarios del Tren Maya, a través de la contratación de operadores y maquinaria.
Los planes de Juvenal Reyes Marrufo, es controlar el millonario negocio de las cuotas sindicales del sector hotelero. Quiere que la CROC y la CTM sean parte de la CATEM Quintana Roo y que le rindan cuentas. Ya dio el primer paso. Una ambición muy grande que puede teñirse de sangre y afectar el sector turismo, eje central de la economía en Quintana Roo. Como el juego de la Pirinola, ‘Todos ponen’ y él “Toma todo”.
