Indignación ha generado entre la comunidad de artesanos de Bacalar una serie de actos de discriminación protagonizados por la dueña del local «Corazón de Piña», quien junto con su esposo e hija, ha sido señalada en redes sociales por agredir verbalmente a comerciantes y visitantes locales por su origen social y color de piel.
Según testimonios de artesanos afectados, no es la primera vez que esta mujer profiere comentarios clasistas como “muertos de hambre” o “no me gusta que entre la prole a ver mi local”. A pesar de que estos abusos han sido constantes, recientemente se logró captar uno de los incidentes en video, lo que ha motivado a la ciudadanía a alzar la voz para denunciar públicamente este tipo de conductas.
Los afectados aseguran que las agresiones no solo van dirigidas a ellos, sino a todo aquel que no encaje con el perfil económico que esta comerciante considera adecuado para ingresar a su negocio. La comunidad señala que este tipo de actitudes fomentan la división social y afectan la convivencia pacífica en un destino turístico que se caracteriza por su diversidad cultural y calidez humana.
El caso ha provocado una ola de comentarios en redes sociales, donde los habitantes exigen respeto, igualdad y un alto al clasismo.
“No pedimos más que dignidad y trato justo, todos somos parte de Bacalar”, comentó uno de los artesanos agredidos.
Hasta el momento, la mujer señalada no ha emitido una declaración pública. Sin embargo, los afectados llaman a las autoridades correspondientes y a los organismos de derechos humanos a intervenir para frenar estas conductas discriminatorias que dañan el tejido social del pueblo de Bacalar.