Detienen a Uriel Rivera por acoso a Claudia Sheinbaum; podría enfrentar hasta 10 años de prisión
Redacción Macronews.- Este martes 4 de noviembre, elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México detuvieron a Uriel Rivera, el hombre que acosó físicamente a la presidenta Claudia Sheinbaum durante un recorrido público en el Centro Histórico. El incidente, registrado en video y viralizado en redes sociales, desató una ola de indignación nacional, con pronunciamientos de colectivos feministas, legisladores y ciudadanos que exigieron sanciones inmediatas.
Los hechos ocurrieron cuando Sheinbaum se dirigía a un evento en la Secretaría de Educación Pública (SEP) y saludaba a transeúntes frente a Palacio Nacional. En ese momento, Rivera se aproximó, abrazó a la mandataria e intentó besarla en el cuello sin su consentimiento. A pesar de la presencia de escoltas, el sujeto logró acercarse en dos ocasiones antes de ser contenido por el equipo de seguridad. Horas después, fue detenido en la Zona Centro de la Ciudad de México.
El video provocó reacciones contundentes. La bancada de Morena en el Congreso capitalino calificó el acto como una expresión de misoginia y cultura machista. Ricardo Monreal, coordinador parlamentario en la Cámara de Diputados, pidió reforzar la seguridad de la presidenta: “Basta un hombre desequilibrado para ponerla en riesgo; lo que el país puede perder es mucho”, advirtió.
De acuerdo con el Código Penal Federal, el artículo 259 Bis establece penas de seis a diez años de prisión y hasta 200 días multa por abuso sexual agravado. En la Ciudad de México, el acoso con contacto físico no consentido puede sancionarse con uno a tres años de prisión y hasta 200 días multa. La gravedad de la pena dependerá de la calificación jurídica del hecho y de factores agravantes como el uso de violencia o el estado de vulnerabilidad de la víctima.
Este caso reabre el debate sobre la seguridad de figuras públicas, el acoso sexual en espacios abiertos y la necesidad de aplicar sanciones ejemplares para erradicar conductas que atentan contra la dignidad y la integridad de las personas, sin importar su cargo o condición.







