EL 80% DE LA POBLACIÓN MUNDIAL PADECERÁ AFECCIONES LUMBARES: EL IMPACTO DE LA CIÁTICA EN LA SALUD PÚBLICA
Redacción Macronews.- La salud de la columna vertebral se ha consolidado como una de las principales preocupaciones médicas a nivel global, estimándose que aproximadamente el 80% de las personas sufrirá de lumbalgia o ciática en algún momento de su vida. El nervio ciático, reconocido como el de mayor longitud y diámetro en el organismo humano, es el eje central de esta patología que irradia dolor desde la región lumbar hasta el pie. Expertos señalan que, aunque la mayoría de los casos tienen un origen benigno, la compresión de las raíces nerviosas por hernias discales o estenosis medular requiere una atención formal para evitar secuelas de debilidad muscular o pérdida de sensibilidad.
De acuerdo con la Sociedad Española de Reumatología (SER), el diagnóstico preciso es fundamental; técnicamente, si el dolor no supera la articulación de la rodilla, no debe catalogarse estrictamente como ciática, sino como una afección muscular o lumbar distinta. Los grupos de mayor riesgo incluyen a personas con sobrepeso, mujeres embarazadas y trabajadores que realizan carga de pesos de forma habitual. En estos sectores, la incidencia de síntomas como hormigueo, entumecimiento y ardor es significativamente superior a la media poblacional, afectando la movilidad y la productividad laboral.
Diagnóstico, tratamiento y prevención postural
El abordaje médico de la ciática ha evolucionado hacia métodos de diagnóstico altamente precisos. Mientras que una exploración física suele ser el primer paso, casos persistentes requieren de tecnología avanzada como la resonancia magnética, la mielografía o la electromiografía, esta última vital para registrar la actividad eléctrica de los músculos y localizar el nivel exacto de la lesión nerviosa. Afortunadamente, una proporción considerable de pacientes logra la recuperación mediante tratamientos farmacológicos con antiinflamatorios, fisioterapia y la aplicación estratégica de termoterapia (hielo en la fase aguda de 48 horas y calor posterior).
Para mitigar el riesgo de recaídas, los especialistas enfatizan la higiene postural como la herramienta de prevención más eficaz. Mantener la espalda erguida al caminar, utilizar calzado adecuado y flexionar las rodillas al levantar objetos pesados son hábitos que reducen la presión intradiscal. Asimismo, el fortalecimiento de la musculatura abdominal y el control del peso corporal mediante ejercicio regular —como la natación o el ciclismo estático— son pilares esenciales para proteger la integridad del nervio ciático y asegurar un bienestar integral a largo plazo.












