EL PODER TERAPÉUTICO DE LA MÚSICA: CIENCIA CONFIRMA QUE EL RITMO INCREMENTA EL RENDIMIENTO DEPORTIVO HASTA EN UN 15% Y REDUCE LA ANSIEDAD QUIRÚRGICA
Redacción Macronews.- Diversas investigaciones científicas de alcance global han transformado la percepción de la música, elevándola de un simple acompañante recreativo a un potente modulador biológico con beneficios medibles para la salud. Estudios rigurosos realizados en instituciones de prestigio como la Universidad de McGill y la Universidad de Stanford demuestran que la actividad sonora activa redes neuronales complejas, estimulando la liberación de neurotransmisores y optimizando funciones cognitivas que impactan directamente en la calidad de vida de los pacientes.
Uno de los hallazgos más disruptivos, publicado por la revista médica The Lancet, revela que la audición musical en etapas preoperatorias es capaz de reducir la ansiedad de manera tan efectiva como los sedantes farmacéuticos, eliminando los efectos secundarios asociados a la medicación. Este efecto se debe a la estimulación del circuito de recompensa en el núcleo accumbens, donde la segregación de dopamina genera estados de calma y placer. Asimismo, en el manejo del dolor crónico y postoperatorio, la Cochrane Library ha documentado que la música disminuye la percepción de la intensidad del dolor, reduciendo significativamente la dependencia de analgésicos.
Impacto en el rendimiento físico y la salud cognitiva
En el ámbito de la medicina deportiva, investigadores de la Universidad de Brunel han cuantificado el «efecto de disociación» provocado por el ritmo. De acuerdo con sus estadísticas, el uso de música con un tempo elevado puede incrementar el rendimiento deportivo en hasta un 15%, al competir por la atención del cerebro y mitigar la percepción de fatiga y esfuerzo. Esta herramienta no solo optimiza la eficiencia del movimiento, sino que permite a los atletas alcanzar niveles superiores de resistencia física.
Por otro lado, la neurociencia ha encontrado en la música una «llave» para el tratamiento de enfermedades neurodegenerativas. Un estudio en el Journal of Alzheimer’s Disease destacó que las melodías personalizadas activan redes cerebrales que permanecen inactivas en pacientes con deterioro cognitivo avanzado, facilitando la recuperación de recuerdos autobiográficos. Paralelamente, la música barroca ha demostrado ser un aliado para la concentración, sincronizando la actividad neuronal para potenciar la atención y la memoria a corto plazo, consolidando a la música como una intervención no invasiva de alto impacto para la salud pública.


















