Un estudio reveló que en Quintana Roo los alumnos ‘arrastran’ estas deficiencias.
Dan a conocer tres recomendaciones básicas para corregir el proceso de aprendizaje de los niños estudiantes desde el hogar, esto después de que se dieran a conocer los resultados de la primer medición ciudadana sobre aprendizaje en Quintana Roo.
En este informe se detectó un déficit que los menores de la entidad arrastran en lectura de comprensión y matemáticas incluso hasta el nivel secundaria según ha dado a conocer previamente Felipe Hevia, investigador de Centro de Investigación de Estudios Superiores en Antropología Social que depende del Conacyt.
En la generalidad, el profesor, con doctorado, argumentó basado en sus investigaciones desde el 2014, que los padres de familia deben realizar lecturas y escuchar en voz alta diariamente a sus hijos, ejercitar mentalmente operaciones matemáticas apoyados en ejemplos de la vida diaria de los niños y mantener contacto continuo monitoreando el desarrollo académico de los menores estudiantes con los maestros.
“En primer lugar que lean en voz alta con ellos y si ya saben leer, que escuchen como están leyendo. Que lo hagan todos los días, un cuento con el papá, la mamá o el abuelo. Que se escuchen entre ellos es muy importante porque es la única forma que nosotros tenemos para saber si los niños saben, es escucharlos en voz alta. No hay de otra”, puntualizó el profesor.
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En matemáticas
En materia de matemáticas recalcó que se pueden utilizar juegos de la vida cotidiana para realizar las operaciones básicas, resolverlas de con problemas concretos.
“Cuando usted este poniendo la mesa dígale a los niños que les ayude a contar cuántos cuchillos y cubiertos hay; si van en la calle caminando, cuántos semáforos o árboles ven, cuántos cocos tienen las palmeras. Ese tipo de cosas de contabilidad generan mucho apoyo para los niños”, explicó.
También aplicar juegos matemáticos mentales como sumar cinco más cuatro para después restarle dos y nuevamente sumarle cuatro y quitarle tres. Con eso se comenzará a lograr la automatización de los procesos matemáticos que les permitirán adquirir un mejor aprendizaje.
“La tercera recomendación es que hablen, que platiquen con los maestros, que conozcan bien el desarrollo que van teniendo en cada uno de los bimestres o semestres. ¿Qué tareas tienen que hacer? ¿Cuáles son las metas plantadas para el periodo determinado? Para que como padres se apoyen más en los maestros y viceversa y lograr en los alumnos una mejor educación”, finalizó el investigador.
Fuente: Sipse