Agentes de la Fiscalía General de la República (FGR) realizaron ayer una diligencia en materia de investigación en las obras de construcción del nuevo hotel del Grupo Posadas, ubicado en las playas de Chemuyil, al Norte del Santuario de la Tortuga Marina de Xcacel-Xcacelito, en el municipio de Tulum.
Datos recabados por el que esto escribe confirmaron que, al parecer, el personal de la citada dependencia realizó un recorrido en este complejo, a fin de constatar que dicho consorcio hotelero esté cumpliendo puntualmente con el decreto que emitió el Gobierno Federal para suspender las actividades no esenciales con motivo de la contingencia sanitaria provocada por el embate del coronavirus (covid-19).
En este sentido, es de suponerse que la presencia de los agentes ministeriales federales fue motivada por las múltiples denuncias que han realizado los ambientalistas a través de las redes sociales y los medios de comunicación, incluida esta Casa Editora, en cuanto a que, pese a la emergencia que se está viviendo en el país en materia de salud, el Grupo Posadas continúa con los trabajos de dicho hotel, arriesgando la vida de decenas de trabajadores y modificando el litoral costero de la zona con la extracción ilegal de arena y la colocación de escolleras, lo cual está provocando daños irreversibles a los ecosistemas marinos que ahí residen.
Al respecto, la dirigente del Grupo Ecologista del Mayab (Gema), Aracely Domínguez, sostuvo que este proyecto denominado “Obras Complementarias para el Desarrollo de Servicios Turísticos”, promovido por el Grupo Financiero Actinver, viola lo que establece el Programa de Ordenamiento Ecológico Territorial (POET) de la Región denominada Corredor Cancún-Tulum, publicado en el Periódico Oficial del Gobierno del Estado de Quintana Roo el 16 de noviembre de 2001.
“El proyecto en cuestión se ubica en dos unidades de gestión ambiental (UGA), siendo que en la primera, el criterio ecológico señala que se prohíbe la extracción de arena de playas, dunas y lagunas costeras, y en la segunda, se indica claramente que la construcción de edificaciones podrá llevarse a cabo después del cordón de dunas, a una distancia no menor de 40 metros de la Zona Federal Marítimo Terrestre y a una altura máxima de seis metros, lo cual, defitivamente no se está respetando”, asentó.
Al abundar sobre este caso, la antes citada indicó que pese a que las normas establecidas señalan que “no deberán realizarse nuevos caminos sobre las dunas”, los responsables de la construcción de este hotel no solo hicieron nuevos caminos, sino que construyeron en la duna.
“Otro punto que señala la Ley es que se prohíbe la instalación de cualquier tipo de infraestructura y los responsables de estas obras ya pusieron los supuestos arrecifes artificiales y los espigones para montar lo que serán los palafitos-suites dentro del mar, sin importarles que con esto estén alterando y removiendo el pasto marino”, acotó.
Finalmente, la titular de Gema precisó que otra de las irregularidades en que está incurriendo el Grupo Posadas es que al colocar los supuestos arrecifes artificiales y los espigones para disponer de una playa artificial para los huéspedes de este hotel, se modificó el fondo marino, lo cual, indudablemente, resulta inaceptable, máxime cuando la Ley prohibe la construcción de cualquier tipo de estructura promotora de playa, así como la eliminación de manglar y pastos marinos alterando la calidad del agua.
FUENTE: DQR