PLAYA DEL CARMEN, Q. ROO. – La empresa trasnacional Calica ha perdido su última batalla legal para intentar reactivar el uso de material explosivo en sus terrenos. Magistrados de la Sala Superior del Tribunal Federal de Justicia Administrativa (TFJA) ratificaron la negativa de la Sedena para renovar los permisos de almacenamiento y uso de agentes detonantes, con los que la empresa pretendía movilizar más de 10 mil toneladas de explosivos de alto impacto.
Sentencia definitiva El fallo, emitido el pasado 14 de enero, declara improcedente la demanda de nulidad interpuesta por la trasnacional contra la Secretaría de la Defensa Nacional. La Sedena se había negado a renovar los permisos desde octubre de 2022, argumentando el incumplimiento de requisitos tras la clausura definitiva de la extracción de material pétreo impuesta por la Profepa en mayo de ese mismo año. 
Arsenal de alto riesgo La empresa buscaba mantener en su inventario grandes cantidades de nitrato de amonio, cordones detonantes, iniciadores y boosters de alta presión, elementos críticos para la fragmentación de roca. Con esta resolución, Calica queda desarmada técnicamente para continuar con cualquier tipo de explotación en las dos mil hectáreas de su propiedad, reafirmando el cese de las detonaciones que por décadas afectaron el subsuelo y los mantos acuíferos de la Riviera Maya.











