Con recursos públicos, Laura Fernández Piña pagó la nómina de 30 trabajadores que se dedicaron durante más de un año únicamente a la construcción de su faraónica finca en la Ruta de los Cenotes, pero que cobraban quincenalmente en las oficinas de la tesorería del Ayuntamiento de Puerto Morelos, lo que podría ser investigado por las autoridades fiscalizadoras por desvío de recursos.

Los mismos trabajadores filtraron que además la alcaldesa Laura Fernández ordenó daño ecológico: se rentaron volquetes que se utilizaron para trasladar el escombro, resultado de la remoción del concreto en la rehabilitación del Centro de Puerto Morelos para rellenar y emparejar su rancho y que incluso, materiales de construcción destinado a dicha obra pública era llevado al predio ejidal de Fernández Piña.
En su declaración patrimonial, de intereses y fiscal, manifestó que en 2017, se hizo de casi 9 hectáreas ejidales, sin pagar un costo por ese terreno ubicado en una zona privilegiada, de alta plusvalía y valor ecológico.
Lo que evidencia el tráfico de influencias de Laura Fernández para hacerse de la noche a la mañana terreno y construir una opulenta hacienda hasta con capilla incluida.
Fuente: Canal 10



















