Redacción Macronews.- En una respuesta inmediata ante el delito de extorsión, la Fiscalía General del Estado (FGE) logró rescatar a tres personas que se encontraban bajo engaño telefónico en los municipios de Benito Juárez y Othón P. Blanco. El Fiscal General, Raciel López Salazar, informó que la intervención de la Policía de Investigación evitó que los familiares de las víctimas realizaran pagos de rescate por secuestros que nunca ocurrieron.
Durante la conferencia del Gabinete de Seguridad, en la que participaron autoridades de la SEDENA, Marina y Guardia Nacional, se detalló que estas llamadas operan bajo esquemas de manipulación psicológica y aislamiento de las víctimas.
Engaño por redes sociales en Cancún
El primer caso involucró a dos personas que viajaron a Cancún con la intención de comprar un vehículo ofertado a bajo costo en redes sociales. Durante su estancia, fueron manipuladas vía telefónica para aislarse en un hotel de la Supermanzana 23.
Mientras las víctimas permanecían ocultas bajo amenazas, sus familiares comenzaron a recibir exigencias económicas. Gracias al análisis tecnológico y de campo, los agentes localizaron a ambos sanos y salvos, frustrando el cobro del supuesto rescate.
Amenazas y fotos falsas en Chetumal
En la capital del estado, se atendió el reporte de una familia que era extorsionada con 200 mil pesos a cambio de la liberación de un hombre. Los delincuentes enviaron material fotográfico para presionar el pago, mientras obligaban a la víctima a encerrarse en un hotel ubicado en el cruce de las calles Belice y Bugambilias.
La rápida actuación de la FGE permitió irrumpir en la habitación y poner bajo resguardo al hombre, confirmando que todo se trataba de un engaño.
Origen del delito: Penales en Tamaulipas
Las investigaciones de inteligencia revelaron un dato clave: el origen de las llamadas extorsivas fue ubicado en el Centro Penitenciario de Altamira, Tamaulipas. Los delincuentes utilizan bases de datos y redes sociales para seleccionar a sus víctimas fuera del estado.
Recomendaciones de la Fiscalía:
Colgar de inmediato ante llamadas de números desconocidos con amenazas.
Verificar el paradero de sus familiares antes de entrar en pánico.
Denunciar anónimamente al número 089 o acudir al Ministerio Público.
Las víctimas recibieron atención especializada y ya rindieron su declaración ministerial para continuar con las indagatorias correspondientes.






















