El rezago educativo en Quintana Roo sigue siendo un problema que afecta a la población de entre 15 y 64 años, especialmente en las zonas marginadas de la entidad. Para enfrentarlo, es necesaria una respuesta integral que involucre tanto al gobierno como a la sociedad civil.
Esta problemática no solo impacta a quienes la padecen directamente, sino que también frena el desarrollo social y económico del estado. La falta de educación restringe las oportunidades laborales, genera empleos mal remunerados, reduce la movilidad social y agrava los niveles de pobreza.
De acuerdo con el informe anual sobre la situación de pobreza y rezago social de 2024, emitido por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el estado registró 259,057 personas con rezago educativo, lo que representa el 17.5 por ciento de la población en esta situación.
Ante esto, el Instituto Estatal para la Educación de Jóvenes y Adultos de Quintana Roo (IEEJA) trabaja para abatir el rezago educativo en la entidad, según su director general, Héctor Pulido, quien destacó que, a partir de nuevas estrategias se ha incrementado el número de personas que concluyen su educación básica en la entidad.
“Para el año pasado, los resultados fueron mucho mejores que en 2023, cumplimos nuestra proyección en un 90 por ciento de la meta o quizás un poco más. Esto representa cerca de 6 mil 500 personas que concluyeron sus estudios de primaria y secundaria en todos los municipios. Seguiremos trabajando y redoblando esfuerzos para que un mayor número de personas aprendan a leer y a escribir, el objetivo es abatir el analfabetismo y seguir por debajo de la media nacional”, dijo.
Aunque la meta del IEEJA para 2024 era la regularización educativa de 7,200 personas, los resultados obtenidos representaron un incremento de más del 20 por ciento en comparación con las 5,153 personas que concluyeron su educación básica a través del instituto en 2023. Héctor Pulido explicó que esto ha sido resultado de las nuevas reglas del programa, que han hecho el proceso más flexible y que motiva a los estudiantes a continuar con su formación académica.
“Normalmente, el proceso de las convocatorias era lo que desanimaba en muchos casos, pero ahora, únicamente las nuevas figuras que se vayan uniendo al esquema, son los que deberán apegarse a los lineamientos establecidos en las convocatorias”, mencionó.
Zona sur de las más afectadas
Por otro lado, el director del IEEJA reconoció que las comunidades marginadas en la zona sur del estado son donde existe un mayor rezago educativo en personas mayores de 15 años, por lo que han enfocado sus esfuerzos para este año en esta parte del estado.
“En la zona norte los índices son muy bajos o casi nulos, esto se debe a la industria turística que exige que quien desea incorporarse al sector laboral debe contar cuando menos con educación básica. La zona sur sigue siendo donde hay una mayor cantidad de personas que no saben leer, ni escribir y nos hemos concentrado un poco más hacia estos municipios, porque en la zona norte los índices son muy bajos, aunque sí se atiende de igual manera”, comentó.
REFORMA BUSCA ATENDER REZAGO EN ZONA CAÑERA DEL ESTADO
Aunque cerca de 6,500 personas han concluido su educación básica en el estado, aún quedan más de 250 mil en situación de rezago educativo, una cifra que sigue en aumento. Es por ello que, la diputada del Partido del Trabajo (PT), Diana Gutiérrez, presentó ante el Congreso del Estado una iniciativa con la que busca atender el rezago educativo en la zona cañera del sur de Quintana Roo.
Con esta propuesta, se amplían las facultades del IEEJA, permitiendo su intervención en estas zonas marginadas del estado, que hasta la fecha registran altos índices de rezago educativo debido a la falta de infraestructura e incluso energía eléctrica.
“Como legisladores, estamos obligados a establecer, por mandato de la ley, la obligación del Estado, a través del Instituto Estatal para la Educación de Jóvenes y Adultos, de garantizar el acceso a programas y servicios educativos de primaria y secundaria en distintas modalidades, considerando el contexto habitacional de los estudiantes”, señaló.
Además, la diputada destacó la necesidad de adaptar la educación a la realidad de quienes, tras su jornada laboral, regresan a sus domicilios en asentamientos irregulares o en el campo.
“Las personas jóvenes y adultas de estas zonas desarrollan su vida con poco tiempo para continuar sus estudios, por lo que deben contar con centros comunitarios, galeras o albergues cañeros donde puedan recibir educación de manera accesible”, dijo.
Entre las comunidades ejidales de la zona cañera de Quintana Roo que se verían beneficiadas con esta reforma se encuentran Juan Sarabia, Sergio Buitrón Casas, Carlos A. Madrazo, Sac-Xan, Palmar, Ramonal, Allende, Sabidos, Obregón, Pucté, Cacao, Cocoyol, San Francisco, Botes, Calderón, Nuevo Guadalajara y Laguna Om.
La diputada reiteró que el objetivo de la propuesta es garantizar el derecho a la educación básica de jóvenes y adultos en situación de marginación urbana y rural, que no cuentan con acceso a tecnologías de la información ni a energía eléctrica en las zonas cañeras.
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“Buscamos que, a través del IEEJA, se habiliten centros de estudios en comunidades marginadas para que personas de entre 15 y 64 años en rezago educativo puedan continuar con su formación académica y mejorar sus condiciones de vida”, comentó.
¿EN QUÉ CONSISTE LA INICIATIVA DE LEY?
La diputada Diana Gutiérrez plantea reformar la Ley de Educación del Estado de Quintana Roo para incluir la siguiente obligación:
“El Instituto Estatal para la Educación de Jóvenes y Adultos deberá de proporcionar la educación en las zonas marginadas, sin acceso a las tecnologías de la información y energía eléctrica, galeras o albergues cañeros en las zonas de agricultura del estado”.
FUENTE: 24HRS