La mañana de este martes, un automóvil gris con impactos de bala apareció abandonado a un costado de la carretera Tulum-Cobá, cerca del poblado Macario Gómez, antes del puente del Tren Maya.
Con las puertas abiertas y rastros de un violento enfrentamiento, el vehículo –un Ford con placas del Estado de México– se convirtió en una escena de incertidumbre y miedo en una región donde la violencia sigue ganando terreno.
Dentro del automóvil, agentes localizaron un fusil de asalto AK-47, conocido como “cuerno de chivo”, además de 13 casquillos percutidos esparcidos en la vía de rodamiento.
Las perforaciones por múltiples disparos, sugiere que el vehículo fue atacado en movimiento o que sus ocupantes protagonizaron un tiroteo antes de abandonarlo a su suerte.
Hasta el momento, se desconoce si hubo heridos o víctimas mortales, pero la escena apunta a un posible enfrentamiento entre grupos criminales. Este hallazgo se da en un contexto de creciente violencia en Tulum, que, desde el asesinato del jefe de la policía municipal, José Rodríguez Bautista, el pasado 21 de marzo, ha visto una espiral de inseguridad sin freno.
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Con cada hecho violento, se refuerza la percepción de un municipio en crisis, donde el crimen organizado se mueve con aparente impunidad por las calles y carreteras de Tulum, ante la inoperancia del presidente municipal, Diego Castañón.
FUENTE: NOTICARIBE