
CANCÚN, Q. ROO. – La Fiscalía General del Estado (FGE) ha asestado un golpe contra la delincuencia de «cuello blanco» al vincular a proceso a Héctor Alejandro «N» (Héctor Alejandro Matey Espadas). El imputado, quien fuera administrador de la naviera Ultramar, es acusado de orquestar una red de mil 769 operaciones fraudulentas para desviar fondos hacia 18 empresas fachada en Mérida, Nuevo León y Coahuila. El caso escaló a niveles críticos cuando directivos de la empresa comenzaron a recibir amenazas de personas armadas tras iniciar una auditoría.
Puntos clave del desfalco:
Fortuna Inexplicable: Pese a tener un salario de 22,266 pesos, el imputado y su esposa poseen 38 vehículos de lujo (Mercedes-Benz, Porsche) y propiedades de alto valor, incluyendo una mansión en Isla Dorada valuada en un millón de dólares.
Red de Corrupción: Se detectaron transferencias sistemáticas a empresas «fantasma». Un testigo protegido ha sido clave para detallar cómo operaba esta red interna y externa.
Estrategia de Evasión: El acusado intentó evadir la prisión mediante un equipo de 10 abogados y el uso de beneficios como arraigo domiciliario en un rancho y estancias en clínicas privadas por supuesta mala salud.
Regreso a Prisión: Un juez federal ordenó su reingreso inmediato al centro de reclusión, dictando prisión preventiva oficiosa ante el riesgo de fuga y la gravedad de los delitos de extorsión y administración fraudulenta.















