
Para enfrentar este desafío, el HIMFG ejecuta un programa de revisiones semanales en áreas de terapia neonatal y utiliza herramientas de vanguardia como la fotocoagulación con láser y fármacos de alta especialidad. Más allá de sus muros, la institución impulsa proyectos de telemedicina para asesorar a hospitales en diversas regiones, asegurando que la distancia no sea un obstáculo para la salud visual.
El llamado de las autoridades es contundente: todo bebé prematuro debe recibir su primera evaluación oftalmológica estrictamente durante su primer mes de vida, pues una intervención a tiempo representa la diferencia definitiva entre la oscuridad y una vida con visión plena.
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