REDACCION MACRONEWS.- Lo que comienza como un consumo social o moderado de alcohol podría tener consecuencias devastadoras para la salud a largo plazo. Investigaciones médicas recientes han encendido las alarmas al confirmar que el consumo frecuente de bebidas alcohólicas está directamente relacionado con el desarrollo de al menos siete tipos de cáncer. El problema reside en el acetaldehído, una sustancia tóxica que el cuerpo produce al metabolizar el etanol, la cual tiene la capacidad de dañar el ADN y provocar mutaciones celulares irreversibles.

De acuerdo con especialistas en salud pública, los tipos de cáncer más comunes asociados a este hábito son los de mama, hígado, boca, garganta, laringe, esófago y colorrectal. El riesgo no solo se limita a quienes beben en exceso; incluso cantidades pequeñas mantenidas a lo largo de los años pueden alterar los procesos hormonales e inflamatorios del organismo. En el caso específico del cáncer de mama, se ha observado una correlación preocupante entre el consumo constante y una mayor incidencia en mujeres, lo que sitúa al alcohol como uno de los factores de riesgo modificables más críticos.
La magnitud del problema trasciende lo individual. Alonso Robledo, vocero de la Red de Acción sobre Alcohol, reveló que este consumo causa aproximadamente 40 mil muertes al año y genera un costo social de 552 mil millones de pesos. Ante este panorama, autoridades sanitarias enfatizan que reducir o evitar la ingesta de alcohol es una medida preventiva esencial, especialmente para personas con antecedentes familiares, subrayando que ninguna cantidad de alcohol es totalmente segura para el diseño biológico de nuestras células.





















