REDACCION MACRONEWS.- La integración de asistentes de conducción avanzados ha dejado de ser un lujo para convertirse en un estándar de seguridad en los vehículos híbridos y eléctricos de última generación. Gracias al despliegue de radares, sensores y algoritmos de alta precisión, fabricantes como Chery han transformado la experiencia al volante, permitiendo que el vehículo monitoree el entorno de forma constante para minimizar el error humano y prevenir accidentes.

Entre las funciones más valoradas destaca el detector de punto ciego, un sistema de radares que vigila los laterales del auto e identifica objetos no visibles en los retrovisores, emitiendo alertas si el conductor intenta un cambio de carril peligroso. A esto se suma la alerta de colisión frontal, que utiliza cámaras para vigilar el tráfico delantero y, en combinación con el Frenado Automático de Emergencia (AEB), puede intervenir ante obstáculos inesperados, protegiendo tanto a ocupantes como a peatones y ciclistas.
La evolución también llega a la comodidad con el Control Crucero Adaptativo (ACC), el cual ajusta automáticamente la velocidad según el flujo vehicular, manteniendo siempre una distancia segura. Otras asistencias clave incluyen la alerta de tráfico cruzado posterior, ideal para maniobras de reversa en estacionamientos, y el control inteligente de luces altas, que evita deslumbrar a otros conductores. Estos sistemas no solo reducen la fatiga en trayectos largos, sino que consolidan a los autos eléctricos e híbridos como los aliados más seguros en la carretera actual.










