DUBÁI / JERUSALÉN. – Irán intensificó este jueves sus ataques contra instalaciones críticas de energía en Arabia Saudita, Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait, en lo que representa la escalada más peligrosa desde que inició el conflicto el pasado 28 de febrero. Las acciones, ejecutadas mediante oleadas de drones y misiles, han paralizado yacimientos clave y disparado los precios del combustible a niveles históricos.
Puntos críticos del conflicto:
Ofensiva contra el Gas y Crudo: Qatar reportó daños «extensos» en la instalación de GNL de Ras Laffan, mientras que Arabia Saudita confirmó un impacto directo en la refinería Samref, en el Mar Rojo, ruta que buscaba evadir el bloqueado Estrecho de Ormuz.
Impacto en Israel: La red eléctrica en el norte de Israel sufrió daños considerables y se reportaron incendios en la refinería de Haifa. Millones de personas permanecen en refugios ante las constantes ráfagas de misiles iraníes.
Respuesta de EE. UU.: El general Dan Caine informó que fuerzas estadounidenses están utilizando bombas de 5,000 libras contra búnkeres subterráneos en Irán y cazando embarcaciones en el estrecho para intentar liberar el paso del 20% del crudo mundial.
Saldo Humano: Tras tres semanas de guerra, la cifra de muertos en Irán supera los 1,300. En Líbano, los ataques contra Hezbollah han desplazado a más de 1 millón de personas, mientras que 13 militares estadounidenses han perdido la vida en combate.



















