REDACCION MACRONEWS.- Atender un malestar cotidiano en México es, para millones, una cuestión de rapidez y costo antes que de diagnóstico profesional. Según datos de Research Land, el 41% de los mexicanos recurre primero a remedios caseros, tés o medicamentos sin receta antes de buscar atención formal. Esta tendencia revela que acudir al sistema de salud público es percibido como un proceso tardado, caro o inaccesible, llevando a que el 39% de la población considere la salud como un «derecho a medias».

La Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2023 refuerza este panorama al señalar que el sector privado ya atiende al 49.1% de quienes reportan una necesidad médica. De este porcentaje, los consultorios adyacentes a farmacias han ganado un terreno histórico, atendiendo al 18% de la población, una cifra que ya compite directamente con instituciones como la Secretaría de Salud. Factores como la falta de tiempo (47%) y la cercanía (24%) son los principales motores que empujan a los ciudadanos hacia este sistema alterno de atención.
El problema de fondo es la falta de prevención: el 44% de los mexicanos confiesa que nunca acude a un chequeo médico a menos que presente síntomas graves. Expertos advierten que la automedicación no es solo una costumbre cultural, sino una respuesta estructural a un sistema fragmentado donde incluso los derechohabientes del IMSS (22.7%) terminan pagando servicios privados para obtener atención inmediata. Mientras el acceso oportuno no esté garantizado, el botiquín doméstico seguirá sustituyendo al consultorio médico en México.



















