Redacción Macronews.- El Servicio de Control de Migración y Aduanas (ICE) ha instruido a sus agentes a no ingresar a viviendas sin una orden judicial y a restringir las detenciones en los tribunales de migración a aquellos extranjeros con órdenes de deportación vigentes.
Esta medida responde a las críticas recibidas por las políticas anteriores de ICE, que fueron acusadas de violar la Cuarta Enmienda de la Constitución de EE. UU., la cual protege contra registros y confiscaciones sin justificación.
Los altos funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) confirmaron que, como parte de un cambio en la estrategia de deportación, los agentes ya no deberán proceder sin una orden judicial. Este ajuste en la política sigue a las críticas por las controversiales redadas migratorias realizadas en Minneapolis en enero pasado, que resultaron en la muerte de dos ciudadanos estadounidenses y desencadenaron una ola de indignación, incluso de legisladores republicanos.
El cambio de política fue impulsado tras la destitución de la exsecretaria del DHS, Kristi Noem, por la Casa Blanca, luego de los incidentes en Minneapolis. Durante su audiencia de confirmación en el Senado, el nuevo secretario del DHS, Markwayne Mullin, anunció que los agentes de ICE deberán obtener órdenes judiciales antes de ingresar a viviendas, lo que marca una reversión a las políticas más laxa anteriores. Además, Mullin propuso modificar la colaboración entre ICE y las fuerzas policiales, enfocándose en la detención de indocumentados en cárceles en lugar de llevar a cabo redadas a gran escala en comunidades.






















