“¿Ves esos terrenos por donde pasamos? Son bateas y aquellos edificios, lavadoras”, le Griselda Blanco al “Chema Venegas en una escena de la serie televisiva en la que se cuenta los inicios de Joaquín “Chapo” Guzmán en el mundo del narcotráfico.
“Quiero que me ayudes a financiar la renovación de todos esos edificios”, agregó quien personifica a la cabecilla del Cartel de Medellín y pionera del crimen organizado en Miami entre 1970 y 1980, conocida en su momento como “La viuda negra” o “la madrina de la cocaína”.
A pesar de que nunca aparece como tal en los reportes anuales que suele hacer el gobierno de Estados Unidos en materia de crimen organizado, de acuerdo con especialistas del tema ese país concentra el 20% del “lavado” de dinero mundial.
Incluso, Edgardo Buscaglia, un reconocido académico e investigador sobre temas de narcotráfico en el mundo, afirmó recientemente que en Estados Unidos “hay una explosión de adicción, un tsunami, una epidemia de adicción reconocida por la DEA”.
Con ello se explica que México siga siendo escenario de cruentas guerras por el control de las rutas de trasiego y de distribución. En Estados Unidos está el consumo y en México la guerra, los muertos y la seguridad que ha sido imposible frenar y atender por el Estado Mexicano, especialmente en los últimos 15 años.
Lo que ocurre en Quintana Roo, especialmente en Cancún, tuvo sus primeros brotes a principios de los años 80 cuando, como en Miami, empezaron a darse los primeros casos de “lavado” de dinero. Tras la aprehensión de Rafael Caro Quintero en 1985, se suspendió la construcción del que en ese entonces sería el hotel más grande y lujoso del destino: Los Tules, el actual Fiesta Americana Coral Beach.
El inmueble estuvo en el abandono hasta que un fideicomiso en el que estaba involucrado un banco suizo reactivó la obra que se inauguró en 1993 como el primer edificio “inteligente” en México por tener automatizados varios servicios, lo que ahora es común.
La Península se había convertido en trampolín de la droga hacia Estados Unidos. En 1978 el Ejército expulsó a un grupo de narcotraficantes colombianos que se habían apropiado de una pista de aterrizaje en el oriente de Yucatán, pero años más adelante el aeropuerto de Cancún empezó a ser usado como escala de la cocaína.
En 1991, cuando en Cancún sólo había una agencia del Ministerio Público Federal con ocho judiciales, un alto funcionario de la PGR dijo que la actividad del narcotráfico en Quintana Roo iba al alza y no se descartaba establecer en la ciudad la delegación estatal de esa dependencia, lo cual ocurrió casi diez años después.
Hoy Quintana Roo ya no es solo paso de la droga. Es un centro de consumo, es el Miami de los 70 que vive la guerra en sus calles, que padece las balaceras, que carece de una estrategia de combate a ese mal desde todas las trincheras. La responsabilidad es de todas las autoridades, no de una sola.
Platea
El ex gobernador Mario Villanueva Madrid se ha convertido en el cascabel del gato y eso seguramente no les agrada a muchos, especialmente a su hijo el diputado Carlos Mario Villanueva Tenorio.
En redes sociales circula nuevo texto de Villanueva Madrid en el que defiende al alcalde cancunense Remberto Estrada Barba. Uno antes, cuya autenticidad se corroboró, fue considerado apócrifo por Villanueva Tenorio.
Le salió barato al ex mandatario. Por menos de eso, el actual secretario de Turismo Enrique de la Madrid Cordero publicó un desplegado en el que afirmaba que su padre, el ex presidente Miguel de la Madrid Hurtado, por su avanzada edad ya no sabía lo declaraba, luego de que éste criticó fuertemente a Enrique Peña Nieto.
Twitter: @JulioCsarSilva | @PalcoQR


















