El Día de Muertos es una fecha llena de tradición y sabor que celebramos para recordar a nuestros seres queridos, pero no todos lo hacemos igual…

Tradicionalmente levantamos un altar poniendo la foto de un ser querido que se nos adelantó, ponemos su comida favorita, flores de cempasúchil, comemos pan de muerto y vamos al panteón el el 1 o 2 de noviembre para llevarles flores y limpiar su tumba. Eso parece una celebración del día de muertos muy normal, pero tenemos que recordar que México está influenciado por diferentes culturas y lo que para tí puede ser muy normal para la gente de otros estados puede ser raro y hasta sorprendente.

Aunque en todo el país se celebra el día de muertos, hay lugares donde lo hacen de una manera muy única y que pudieras no haberte imaginado, estas tres de ellas:
1. Día de los muertos maya «Hanal Pixán»
Esta celebración de Yucatán dura tres días, empieza el 31 de octubre al 2 de noviembre; algo que la hace muy particular, es que amarran a los perros para el alma del difunto que llega a visitar tenga el paso libre y a los niños les ponen un listón negro en la muñeca de la mano derecha para protegerlos de que los espíritus no se los lleven. También tienen un platillo típico para estos días, es el «Pib» que es como un tamal gigante que entierran para que se cocine con el calor de la leña y piedras calientes. «La comida para las almas» como se traduce su nombre del maya.

2. Día de muertos en Campeche, «Pomuch»
Éste puede ser el más extraño de todos, porque la tradición es desenterrar a sus muertos, y lo hacen para limpiarlos y colocar los restos en una caja de madera para acompañarlos ese día, los dejan por un momento fuera y hasta los pasean por el panteón para después regresarlos y quedarse a comer ahí mismo. Los pobladores de Pomuch, hacen esto después de que su familiar cumpla tres años de haber fallecido. ¿Te imaginas?, tal vez nos puede sonar muy rara esta tradición pero para los habitantes de esta comunidad es un gesto de amor, pues limpian los restos óseos de sus difuntos con paños limpios y finamente bordados para la ocasión. 
3. Mixquic, Ciudad de México
Es un pueblo cercano a la capital que conserva raíces coloniales en su arquitectura, entre ellas destaca el ex convento de San Andrés Apóstol que tienen figuras prehispánicas que representan al dios de la muerte (Mictlantecuhtli y Miquiztli). Lo impresionante es que también tienen un altar de calaveras con cráneos humanos reales que se llama «Tzonpantli» y cada año adornan con flores de cempasúchil y velas; aunque es una tradición prehispánica sigue muy presente y llena de alegría, pues celebran con grupos tropicales y mariachis y como entretenimiento escenifican un sepelio, ésto es toda una escena, pues acuestan a un hombre en un féretro fingiendo que está muerto y su mujer va pidiendo dinero, y cuando ya están a punto de enterrar al supuesto cadáver, salta del ataúd para soltarse corriendo despavorido entre la multitud que rie a carcajadas.
Fuente: El Debate










