Tienes derecho a disfrutar de tu cuerpo y del sexo en plenitud. ¿Te atreves a enfrentarte a tus bloqueos y reencontrarte con tu sexualidad más auténtica?

Para poder reencontrar tu potencial sexual, es imprescindible emprender un camino de autodescubrimiento. A lo largo de él, irás recorriendo tu cuerpo, tu historia familiar y personal, tus miedos y deseos ocultos, hasta encontrarte con una versión de ti a la que ames y que sepas que se merece disfrutar en plenitud. ¿Por dónde empezamos?

REPRESIÓN Y VITALIDAD
Sé tu cuerpo
Habita tu cuerpo completo. Incluidos tus genitales. Y hay que conocerlos a fondo.Necesitas observarlos, espejo en mano y con todo detalle, y, obviamente, autoerotizarte para descubrir cada centímetro de placer.
A diferencia de la masturbación (que nadie dice que no sea un momentito de cielo), el autoerotismo no se enfoca solo en los genitales, sino en las sensaciones de todo tu cuerpo. Desliza tus dedos por cada zona que desees y desconecta tu charla interna censuradora. Redimensionarás tu capacidad para sentir.
Las inhibiciones no son más que falta de conocimiento y empoderamiento. La autoimagen sexual es una creación pura, ninguna se le parece. Bienvenida a la nueva tú, en esplendor sexual.

¿LISTA PARA SOLTAR INHIBICIONES?
Sé tu propio molde
La genuinidad es escasa porque es más simple volverse una copia de lo que todos califican como perfecto. Acepta que tu cuerpo no se parece al de nadie y te pertenece.
En salud y en armonía: en tu peso ideal y todo funcionando como debe. Lo mejor es que no lo haces para ser amada o aceptada, sino porque sabes que esa “máquina” que cuidas para ti se mantiene plena para tu propio placer. ¿Qué más belleza puede haber que esa?
Limpia tu cadena ancestral
Relájate e imagina a todo tu árbol genealógico. Inventas un rostro a los que no conociste. Date cuenta de todas las cargas e ideas equivocadas que repitieron y fueron heredando sobre una sexualidad tabú y llena de mitos.
Ahora, visualízate delante de ellos, sabiéndote libre de esas creencias, perdonando lo que te dañó. Libera y honra lo bueno que tienes de ellos. Puedes imaginar que dejas detrás de ti una luz brillante que “limpia” y te permite hacerlo diferente.

TESTIMONIO: INFIDELIDAD
Sacude tu colchón
Haz una lista de las experiencias sexuales que te vulneraron o te lastimaron. Date cuenta de que ya no existen, te dejaron un aprendizaje y por ello sucedieron. Ya puedes dejarlas ir.
Haz una receta nueva
Recopila situaciones eróticas que te dejaron huella. Reconoce los ingredientes que las hicieron fantásticas e intégralos a la nueva creación de ti.
Por ejemplo, cuando te descubriste súper excitada con aquel desconocido porque pensabas que te descubrirían en el coche. Busca escenarios que te lleven a esa loca sensación.
Expresa qué quieres
Existen tres claves: las cosas de cama nunca se hablan en la cama (busca un momento neutro y habla con naturalidad); propón dinámicas o fantasías nunca como queja, ni con miedo o llanto, ni haciendo sentir a tu pareja que vuestra vida sexual es tan mala que necesitais un cambio; y, finalmente, escúchalo y equilibrad vuestros deseos.

DESEOS CONCEDIDOS
Deja el autosabotaje
Muchas inhibiciones vienen de miedos imaginarios. Al creer que te proteges de esos “peligros”, evitas la felicidad.
Analiza, estás a salvo y si cumples con la regla de oro, no hay razones para escapar.
Busca ayuda
Si algo está rebasándote, superando tu fuerza de voluntad, acércate a un especialista. Una opinión externa y entrenada puede ser el mejor empujón.
Disfruta
Sábete digna de ello. Notarás que abrirte a nuevas perspectivas es más simple ahora que sabes que te lo mereces.
Fuente: mentesana.es

















