LA HABANA. – En un movimiento que agudiza el aislamiento de la isla, las autoridades de la aviación civil cubana notificaron a todas las aerolíneas internacionales la suspensión total del suministro de JetFuel (queroseno) a partir del primer minuto del martes 10 de febrero. La medida, que inicialmente tendrá una duración de 30 días, responde a la parálisis energética que sufre el país tras el cese de envíos de petróleo venezolano y las crecientes presiones diplomáticas de Washington.
Impacto en la conectividad global Fuentes de aerolíneas europeas confirmaron que la falta de combustible obligará a las compañías a implementar estrategias de emergencia, como el «tankering» (cargar combustible extra desde el origen) o realizar escalas técnicas en terceros países para reabastecerse, lo que impactará los costos operativos y las frecuencias de vuelo. Esta decisión ocurre en un contexto de colapso eléctrico nacional y escasez de hidrocarburos que ya afecta al transporte terrestre y los servicios básicos. 
El factor geopolítico La interrupción del suministro es consecuencia directa de la caída del régimen de Nicolás Maduro en Venezuela, principal aliado de la isla, y las advertencias de Estados Unidos sobre imponer aranceles a cualquier nación que suministre crudo a Cuba. Sin el petróleo subvencionado y bajo el asedio de sanciones, el gobierno cubano se ha visto forzado a racionar incluso el combustible destinado a la aviación comercial, poniendo en jaque la temporada alta de turismo.
