
HELSINKI, FINLANDIA. – Lo que comenzó como un correo electrónico en la carpeta de spam se convirtió en la peor pesadilla para 33,000 personas en Finlandia. Meri-Tuuli Auer, una de las víctimas, relata cómo un ciberdelincuente utilizó sus secretos más profundos —detalles sobre salud mental, traumas y relaciones personales— para intentar extorsionarla, amenazando con publicar sus transcripciones de terapia si no pagaba un rescate en Bitcoin.
Un escándalo nacional sin precedentes El hackeo a la empresa privada de psicoterapia Vastaamo es considerado el mayor ciberdelito en la historia del país. El atacante no solo exigió dinero a la empresa, sino que, ante la negativa de esta, procedió a chantajear individualmente a los pacientes. La base de datos, que incluía detalles de intentos de suicidio e infidelidades, fue filtrada en la dark web, donde hasta hoy sigue circulando, incluso a través de motores de búsqueda creados específicamente para este fin malicioso.
Justicia tras la tragedia Tras dos años de investigación, la policía identificó a Julius Kivimäki, un conocido hacker que fue arrestado en Francia y sentenciado a seis años y siete meses de prisión. Aunque la sentencia fue vista como una validación para las víctimas, el daño es irreparable: se reportan al menos dos suicidios vinculados a la filtración. Para sobrevivientes como Auer, la respuesta fue la resiliencia; ella decidió publicar el libro «Todos lo saben» para retomar el control de su propia narrativa frente a la exposición pública de sus secretos.







