REDACCIÓN MACRONEWS.- Miguel Díaz-Canel, líder del régimen cubano, manifestó este 5 de febrero de 2026 la disposición de su gobierno para establecer un diálogo con los Estados Unidos. El pronunciamiento surge como respuesta inmediata a las recientes advertencias de la administración de Donald Trump, que anunció la imposición de gravámenes y sanciones a los productos de aquellas naciones que suministren petróleo a la isla, medida que busca cortar el flujo de combustible tras años de dependencia de proveedores como Venezuela.

Díaz-Canel, quien se encuentra bajo una creciente presión internacional, condicionó cualquier acercamiento a un marco de «respeto» y trato de «iguales», rechazando dialogar bajo lo que calificó como presiones o precondicionamientos. Durante su mensaje, denunció ser víctima de una «persecución energética y financiera» que ha sumido al país en un desabastecimiento agudo de combustible, situación que ha obligado al Consejo de Ministros a buscar alternativas de supervivencia ante la crisis de generación eléctrica y suministros básicos.
En medio de un panorama de apagones y escasez, el sucesor de Raúl Castro propuso soluciones que han generado escepticismo, como el uso de fogones solares, secaderos de alimentos con energía solar y plantas de biogás para cocinar. A pesar de reconocer la gravedad del desabastecimiento, el mandatario cubano afirmó que no renunciarán a su «derecho» de recibir combustible y que se mantienen en gestiones para sortear los obstáculos impuestos por la Unión Americana, a los que llamó un «bloqueo energético».
Esta apertura al diálogo ocurre en un momento crítico para la isla, donde la ruina social y económica se ha profundizado tras las restricciones impuestas a sus socios comerciales. La postura de la Casa Blanca se mantiene firme en su estrategia de máxima presión, mientras que el régimen cubano intenta encontrar una salida diplomática que alivie la asfixia energética sin ceder en sus fundamentos políticos.
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