
CIUDAD DE MÉXICO. El fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero, de 86 años, presentó su renuncia formal al frente de la Fiscalía General de la República (FGR) este jueves, concluyendo así un mandato que debía finalizar en enero de 2028. La renuncia se produjo tras horas de especulaciones y una «dilatada negociación» con el oficialismo.
En su texto de renuncia, Gertz Manero revela que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo le ha ofrecido el cargo de embajador en «un país amigo».
«Dicha propuesta me va a permitir la posibilidad de continuar sirviendo a mi país, en una nueva tarea que me honra y que agradezco; ratificando así mi vocación de servicio público de tan larga trayectoria; razón por la cual, a partir de esta fecha y con todos los efectos legales que correspondan, me estoy retirando de mi actual cargo como Fiscal General», se lee en la misiva de renuncia.
📉 Enfriamiento en la Relación, Causa de la Salida
Fuentes cercanas al proceso indican que la renuncia se produce debido al enfriamiento de la relación de Gertz con la presidenta Sheinbaum y el Gabinete de Seguridad en las últimas semanas. Gertz Manero, quien fue un funcionario clave desde el inicio de la administración de Andrés Manuel López Obrador, era uno de los pocos «supervivientes» de esa etapa, junto con la actual secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez.
La salida del Fiscal, cuya gestión estuvo marcada por la transformación burocrática de Procuraduría a Fiscalía, permite ahora al Gobierno federal, bajo el liderazgo de Sheinbaum, rediseñar el aparato federal de seguridad.
🏛️ Proceso de Sucesión Interina
Con la dimisión efectiva de Gertz, la ley estipula que el fiscal especializado de Control Competencial debe asumir el cargo de manera interina. Posteriormente, el Senado de la República, en colaboración con la presidenta Sheinbaum, iniciará el proceso para elegir a su reemplazo definitivo.

















