MUNDO / CIBERSEGURIDAD. Lo que comenzó como una revolución de productividad se está transformando en una sombra peligrosa. En los rincones de la dark web, la Inteligencia Artificial ha dejado de ser un asistente amigable para convertirse en un instructor de delitos. Herramientas como WormGPT, FraudGPT y KawaiiGPT están democratizando el cibercrimen, permitiendo que personas sin conocimientos de programación ejecuten ataques de alta complejidad.
Estos modelos, conocidos como «Dark LLMs», son versiones modificadas de la IA a las que se les han eliminado intencionalmente todos los filtros éticos y de seguridad.
⚠️ El peligro de los «Dark LLMs»
A diferencia de ChatGPT o Gemini, estas herramientas obedecen órdenes sin cuestionar, facilitando actividades ilícitas:
Phishing hiperrealista: Redacción de correos fraudulentos imposibles de distinguir de uno oficial.
Desarrollo de Malware: Creación de códigos para ransomware (secuestro de datos) a la medida.
Extorsión con Deepfakes: Generación de guiones y medios sintéticos para engañar a víctimas.
📉 La brecha crítica en México
El riesgo no solo proviene de criminales externos, sino del uso «ingenuo» de la tecnología en el trabajo. Según Víctor Ruiz, experto en ciberseguridad y fundador de SILIKN, las cifras en México son alarmantes:
54% de los empleados ya utiliza IA generativa en sus labores.
87% lo hace desde cuentas personales, fuera del radar de seguridad de sus empresas.
65% de los archivos subidos a estas plataformas contienen información sensible (datos financieros o estratégicos), lo que genera una fuga de datos constante e invisible.
⛓️ Nexos con el Crimen Organizado
La amenaza ha escalado a niveles estructurales. Grupos como el CJNG y el Cártel de Sinaloa ya han integrado estas técnicas avanzadas para el lavado de dinero mediante criptomonedas y la contratación de servicios de hacking profesional, consolidando un ecosistema criminal digital cada vez más complejo.
La falta de regulación y capacitación se perfila como la mayor vulnerabilidad para la información de las instituciones y los ciudadanos en 2026.

















