Por Darset Rivero, Cancún.- No importa que hayan pasado 51 años, las heridas aún siguen abiertas, el dolor no cede y el sentimiento de impotencia continua vivo.
Hoy se realizó el recuerdo de un hecho que lastimó a México, tanto por quienes no estuvieron ahí pero, sobre todo, los que lo vivieron y hoy lo cuentan con lágrimas en los ojos por la memoria de quienes cayeron y la impotencia de no haber podido hacer nada ante la autoridad, ante el sistema.
«Nunca voy a olvidar lo que pasó», expuso Ana María Mendiola, una sobreviviente de la matanza de Tlatelolco.
Ana María relató que vivía cerca de la Ciudadela y frecuentaba una cafetería, típica de la época, con una rockola a la que se le ponía una moneda y se escuchaba, sobre todo rock and roll.
Por su parte dijo que a ese lugar, en el que se reunían antagónicos estudiantes de la Vocacional 5 y el área de secretariado, llegaron los granaderos y empezaron a disparar con sus bazookas.
Los alumnos corrieron a la Vocacional y ahí los siguieron los granaderos, entrando a fuerza de bazookazos rompiendo paredes y arrasando con todo, incluso violando a una maestra y a tres alumnos.
«De eso la prensa no dijo nada, nadie más que los que estuvimos ahí lo sabemos. Esos agujeros en la Vocacional 5 ahí siguen, no se han tapado y no se taparán nunca», recordó en torno a la barbarie del gobierno priísta y que fue ignorada por la televisión y la prensa.
Así como el recuerdo de Ana María Mendiola hubo otros en todo el país y Cancún no estuvo fuera de esta manifestación pacífica.
El grupo se reunió en el Monumento a la Historia de México, donde estudiantes también se expresaron por la mañana, un alrededor de 30 alumnos aproximadamente.
Con pancartas, mantas, camisas rayadas es como dieron parte a su manifestación pasiva, exigiendo la justicia que no se ha hecho desde ese día 2 de octubre de 1968.
A pesar de que ya haya pasado 51 años del hecho histórico, todavía exigen justicia y paz en todo el país.


















