Uno de los beneficios que tiene la lactancia materna, es la disminución de probabilidades de la obesidad e hipertensión en el infante, según el Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva (Cnegsr).

“En México no hay la cultura de la lactancia en las madres, despreciamos el seno materno y ahora es más fácil dar la formula pensando que estamos haciéndole un bien al niño y 20 años después, el niño sufre de obesidad”, comentó Juan Pedro Sánchez Campodónico, pediatra experto en el tema.
Cuando el infante toma del seno materno, se sacia más fácilmente que cuando ingiere leche de fórmula.
Debido a esto, el niño toma más leche cuando se le da fórmula, lo que provoca que en ocasiones el estómago se expanda y después él requiera más leche, lo que provocará obesidad.
Un bebe recién nacido toma en el primer día alrededor de cinco mililitros de leche materna, a partir del tercer día toma de 22 a 27 mililitros y a partir del sexto día de 60 a 80 mililitros.
Beneficios de la leche materna
En el marco de la Semana Mundial de Lactancia Materna 2015, que se celebró del 1 al 7 de agosto, la Cnegsr informó otros beneficios para los bebes que se alimentan con leche materna.
Entre ellos está el favorecimiento del vínculo afectivo madre-hijo (a) y el desarrollo de autoestima del infante, la estimulación del cerebro y el desarrollo inmunológico, aumentando el coeficiente intelectual.
Para el doctor Sánchez Campodónico el calor de la madre, el contacto visual, sensorial e incluso el olfato, hace una relación madre e hijo que no se puede reemplazar con otra persona.
También favorece la nutrición, pues contiene grasas, proteínas, vitaminas y minerales, lo que previene la diabetes mellitus y la leucemia.
“La leche materna nos proporciona inmunidad, es decir, anticuerpos para defendernos de todas las enfermedades y los nutrimentos que él bebe necesita”, dijo Sánchez Campodónico.
Reducen enfermedades en las madres lactantes
Lactar a un niño o niña durante los primeros seis meses de vida de manera exclusiva, reduce de un 55 a 87%, el riesgo de morir desde el primer año de vida.
Sin embargo, los hijos no son los únicos beneficiados en esta forma de alimentación, pues la madre también obtiene provecho inmediatamente después del parto, pues ayuda a reducir el riesgo de hemorragia y depresión postparto.
Otros de los beneficios son la protección a la osteoporosis y la disminución del riesgo de presentar cáncer de mama y de ovario.
Una de las recomendaciones que el doctor Sánchez promueve, es que si no se tiene el tiempo para darle leche materna al infante, la madre se extraiga la leche con una bomba o pompa, guardarla y dársela al bebé.
Según la Cnegsr, las contradicciones culturales de no lactar, han generado entre otras cosas, que un país como México incremente su población con sobrepeso u obesidad de manera alarmante. Actualmente en México sólo el 35% de los recién nacidos son lactados en los primeros seis meses de vida.
(Fuente Sipse)


















