El aumento en el precio de combustible, gas, electricidad y hasta de la tasa de interés con los que comenzamos al año impacta también a más de 25 mil estudiantes universitarios quienes sufragan sus gastos de transporte y alimentación. Y es que, con el aumento de la inflación en cerca del siete por ciento de acuerdo con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) pondría en peligro la continuidad de estudios de al menos dos mil 500 estudiantes.

Alumnos de diversas universidades de Cancún señalaron que los gastos diarios que realizan para acudir a las aulas es elevado y genera que tengan que compaginar trabajo y estudios.
La Secretaría de Educación Pública (SEP) señaló que la entidad tiene 15.5 por ciento de deserción escolar en niveles superiores, además de que cuando un universitario comienza a trabajar, el factor de riesgo de abandono de estudios se eleva hasta en 60 por ciento, en comparación con un alumno que no labora.
La media nacional de deserción escolar en nivel universitario es de 11.9 por ciento, con una tendencia que se ha mantenido.
Testimonios
Osiris Pacheco Carmona, estudiante la Universidad del Caribe dijo que a la semana llega a gastar hasta 800 pesos en pasajes y alimentos para asistir a la escuela. Con el incremento que se ha dado para el inicio del año, calcula que sus gastos aumentarán hasta en mil 200 pesos a la semana.
“La distancia del plantel provoca que no siempre me pueda mover en camión y luego tenga que tomar taxi, especialmente en las noches; muchos compañeros vienen de lugares alejados y se enfrentan al problema de que literalmente tienen que elegir entre trabajar o estudiar”, comentó la alumna de la carrera de turismo.
Un caso más grave es el de Rosario Nájera Pacheco, exalumna de la Universidad Politécnica de Quintana Roo, quien relató que dejó trunca su carrera en Administración de Empresas y Gestión de PYME’s debido a los costos y dificultades para poder transportarse hasta las instalaciones del plantel.
“La Universidad se encuentra en el Arco Vial Norte, y la verdad es peligroso por allá si no tienes coche, pues los camiones no siempre cumplen con su horario, además yo tenía que tomar hasta tres rutas para poder ir a la escuela y otros tres de regreso”, relató la joven, quien ahora estudia en una institución privada.
Esta situación la comparten muchos alumnos, que a pesar de haber encontrado un espacio en planteles de educación superior pública, decidieron cambiarse a universidades privadas, que se encuentren más cercanos a sus hogares o lugares de trabajo.
FUENTE: LA VERDAD.
















