A pesar de que el Buen Fin cerró con un indicador favorable donde nueve de cada 10 habitantes realizó al menos una compra en el destino, moviendo el flujo económico, indicadores de la Secretaría de Economía y de las Cámaras Empresariales del destino, refieren que más del 60 por ciento de la compra, se realizó con tarjetas de crédito, lo que llevará a la ciudadanía a enfrentar adeudos durante todo el próximo año.

La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) y la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) estiman que en las próximas semanas se incremente el número de quejas por el movimiento económico que registra la plaza y por los reclamos que se pudieran generar en la compra o por cargos no reconocidos por el usuario.
Y es que más del 60 por ciento de las compras se registraron en el destino, fueron hechas con tarjetas de crédito bancarias, mientras que el 10 por ciento de las ventas se concretó vía Internet y sólo un 25 a 30 por ciento, se realizó con efectivo, generando un mayor flujo económico en las plazas del país, según analistas financieros que consideran que el Buen Fin alcanzó el objetivo de mover la economía, pero todavía no representa un día de verdadera promoción, pues muchas de las ofertas que se sostienen, se pueden encontrar en el resto del año.
Las grandes ofertas y descuentos que se supone ofrecerían las grandes tiendas de autoservicio y departamentales, no registró mucha variabilidad en comparación con las promociones particulares que sostienen las grandes cadenas todo el año y que siempre se concentran en la posibilidad de pagar a meses sin intereses como su principal atractivo.
Los descuentos que se dieron en esta ocasión fueron del 33 por ciento, con promociones de compra dos y llévate tres y con descuentos máximos del 40 por ciento, en diversidad de artículos electrodomésticos, muebles y electrónicos, que sí implican un ahorro si se paga en efectivo, pero que finalmente deja un endeudamiento a la familia.
De acuerdo a datos históricos de la Secretaría de Economía, el Buen Fin, que se generó principalmente para mover la micro y pequeña economía, lo volvió a acaparar la gran cadena de autoservicio o departamental que puede sostener un descuento superior al 30 por ciento, mientras que el pequeño comercio apenas y logró vender un extra para atender sus gastos de operación.
Las agencias de viajes, que ingresan en esta promoción desde hace dos años, también lograron ventas importantes previo a la temporada de invierno, aunque el descuento en la realidad es mínimo si se compara con el adeudo que se deberá enfrentar y que puede extenderse hasta 48 meses.
La Profeco y la Condusef estiman que las quejas se estarían incrementando conforme el usuario verifique su compra o le llegue su estado de cuenta. Este comportamiento es propio de la temporada y alcanzará su mayor indicador en enero próximo, cuando se despierte de la bonanza económica del cierre de año.
Fuente: Quequi




















