Silvia Damián López, directora del IQM, inauguró ayer el programa a través del cual mil 500 funcionarios se capacitarán en combate al feminicidio.

CHETUMAL, Q. ROO.- La creciente incidencia de los feminicidios en Quintana Roo es ya una emergencia para las autoridades estatales, las que contabilizan 32 muertes violentas de mujeres con corte al mes de julio de este año.
La directora del Instituto Quintanarroense de la Mujer (IQM), Silvia Damián López, calificó así este fenómeno que, además, “no es un tema de mujeres, sino que representa el grado máximo de violencia, odio y discriminación hacia las mujeres, además de que exhibe el nivel de machismo y el grado de descomposición que como sociedad hay en México y Quintana Roo”.
Al inaugurar el Programa de Fortalecimiento a la Transversalidad de la Perspectiva de Género 2018, la funcionaria señaló que todas las instancias de gobierno deben proyectar acciones en la materia sin limitar los eventos o programas con perspectiva de género.
“Es indispensable trabajar coordinadamente, optimizando los recursos humanos, económicos y materiales de que se disponen, para llegar a un fin común: La prevención, atención y erradicación de la violencia contra las mujeres de Quintana Roo”, expresó.
El programa de capacitación para 2018 incluye la capacitación de poco más de mil 500 servidores públicos de organismo estatales y municipales involucrados en la prevención y combate de esos delitos.
En este marco, la subsecretaria técnica de la Secretaria de Gobierno, Claudette González Arellano, dio a conocer que la federación no les aportó en este año ningún recurso económico para los programas de prevención y no pueden apoyar las políticas públicas de protección a la mujer.
Recordó que en lo que va de esta administración estatal se han podido clasificar 18 carpetas de investigación con este delito, siendo Cancún y Playa del Carmen los municipios donde la estadística es mayor.
En cuanto a las muertes de mujeres relacionadas a la delincuencia organizada, compartió que de primera mano se toma la posibilidad de este vínculo con el narco por las condiciones y el entorno de las muertes.
“Decimos que está vinculado con el narcotráfico por la forma en que las encuentras: embolsadas, decapitadas, desmembradas. Así es como el crimen organizado trabaja y es la forma en que mata”, acotó González Arellano.
Sin embargo, aclaró que debe tenerse en cuenta que en un crimen de odio como los feminicidios cualquier otra persona puede tratar de crear un escenario para confundir y desviar la atención hacia el narcotráfico.
“Aseguró que cuando existe involucramiento de la delincuencia organizada no siempre las víctimas están involucradas directamente en estos grupos, sino que son víctimas de las venganzas que los grupos criminales ejercen sobre algún familiar, por deudas o por tratarse de rivales mafiosos.
“Aunque en algunos casos el involucramiento es directo, y se refiere a la necesidad de las mujeres por trabajar, y sin darse y por desconocimiento cuenta se involucran en la comercialización de sustancias prohibidas o hasta sexo servicio, “son más bien víctimas de trata antes que delincuentes y después son sometidas al feminicidio”, finalizó.
ASÍ LO DIJO…
“No es un tema de mujeres, representa el grado máximo de violencia, odio y discriminación hacia este sector”.
Fuente: Luces del siglo












