Redacción Macronews.- El pequeño comercio en México, y de manera particular en Quintana Roo, enfrenta una doble presión derivada del encarecimiento de alimentos y servicios, así como de una narrativa que lo responsabiliza de problemas de salud pública, pese a las condiciones económicas que atraviesa el país.
Representantes del sector señalaron que no existen evidencias que indiquen que los comerciantes tengan peores hábitos que el promedio de la población. Por el contrario, afirmaron que presentan niveles similares o incluso mejores en aspectos como actividad física, consumo de frutas y manejo del estrés.
El principal desafío, indicaron, se encuentra en factores estructurales como la inflación alimentaria y la desigualdad, que han reducido el poder adquisitivo de las familias, obligando al pequeño comercio a ajustarse a la demanda y capacidad económica de los consumidores.
Asimismo, se advirtió que la falta de seguridad social agrava la situación del sector, donde muchos trabajadores operan sin prestaciones y con jornadas laborales extensas para sostener sus negocios y fuentes de ingreso.
Pese a este panorama, el pequeño comercio continúa siendo un pilar en destinos turísticos como Cancún y Playa del Carmen, al funcionar como una red de abasto esencial, especialmente en zonas donde las grandes cadenas comerciales tienen menor presencia.
En este contexto, se consideró que las soluciones deben centrarse en la educación alimentaria y el acceso a información, más que en la imposición de restricciones comerciales, para atender de fondo los problemas de salud pública y consumo.






















