Esta semana empezó la etapa de morder entre los gemelos. Ya con mis sobrinos había escuchado historias de dolor con mi cuñada siendo la víctima perfecta de sus hijos, pero no lo había experimentado en carne propia, literal. El chicuelo le regaló un par de mordidas a su hermanita un día, dejándola en llanto y yo como si estuviera viendo Shark Week en el Discovery Channel.
Pero antes de saber qué puedes hacer para que tu bebé no muerda a tu esposa, a ti, a su gemelo o hasta al perro, creo primero sería bueno saber por qué muerden. Existen varias razones pero es importante saber que generalmente no lo hacen de mala onda,
pueden morder porque:

1. Les duele la boca. Si tu bebé ya empezó a morder probablemente ya tiene dientes, y probablemente ya te diste cuenta que puede ser doloroso. Igual y le va a salir otro diente y por eso muerden, para aliviar el dolor.
2. Están explorando. Así como se meten cualquier cosa a la boca, así igual tienen curiosidad de qué se siente morderlo, aunque sea tu brazo, tu pierna o tu lonja (esas sí que duelen).
3. Quieren ver qué pasa. Además del grito en el cielo que puedes pegar, quieren ver qué reacción tiene su acción de morder.
4. Quieren tu atención. Igual y si no lo pelas o te entretienes mucho viendo el fútbol te puede pegar una mordida para que le leas un libro o simplemente le hagas caso.
5. Están frustrados. Y como no se pueden expresar más que con tres balbuceos y dos medias palabras, se expresan de otras maneras, incluyendo morder.
También te puede interesar: Descubre cuando es más barato comprar juguetes para navidad
Tips para que dejen de morder:
1. Si a tu bebé le va a salir un diente dale un juguete para que muerda (aunque sea del perro), o un trapo mojado con agua fría. Por ahí nosotros tenemos unos juguetes como de gel que se meten al congelador y se hacen como paleta helada.
2. Pon atención y evita que tu bebé se frustre. Si crees que puede tener hambre más te vale no se olviden sus snacks, si se le está pasando la hora de la siesta y se puede poner de malas como tú cuando no duermes, mejor llévalo a la cuna y con tu hombro alejado de su boca.
3. Si tu hijo ya habla pues que te diga lo que le molesta o lo que quiere (“mío”) en vez de morder y así hacen las Naciones Unidas en casa.
4. Darle la atención que necesita. Si quiere hacer una recreación de Hamilton con su carrito y títere, que la haga. Tú sólo ve poniendo las palomitas en el microondas y asegúrate de darle una ovación de pie al final.
5. Leerle este libro que yo tengo y hacerles entender que los dientes no son para morder, son para sonreír (aunque sí sean para morder, nada más que no humanos).
En mi caso los pequeños ya se andan quitando juguetes, y se “pelean” por ellos. Obvio cuando uno tiene un juguete, pelota, cuchara o lo que sea, el otro lo quiere y pues empieza la acción. El chicuelo tenía un juguete y mi hija se lo quitó y pues él se frustró, pegó medio grito y le soltó una mordida. La segunda vez, fue básicamente igual. Ya todo se hizo más claro cuando lo llevamos al pediatra ayer y nos dijo que tiene infección de oído, razón #6 por la cuál pueden morder, porque les duele algo aparte de la boca.
Fuente: Naran Xadul
















